Recuerdo una escena del capítulo final de la serie Years and Years, dónde la abuela fija el principio del fin en la sustitución de las cajeras de los supermercados por lectores de códigos de barras. No sé dónde podríamos fijar el minuto uno, la causa generadora, del barro y la basura en la que vivimos ahora, rodeados de bulos y escándalos fabricados a fuerza de torturar un ápice de verdad, en un escenario de equidistancia tal que somos capaces de igualar al agredido con el agresor, porque ya no importa saber cómo empezó nada, en una rueda de ruido y …



