Si algo ha quedado claro en los últimos años, es que en Zaragoza existe un debate en torno al uso de la Lonja. También, que la corporación actual no parece capaz de articular esa conversación de una forma sana, expresando sus intenciones y recogiendo las inquietudes de la ciudad. Desde la urgencia y falta de diálogo a la que el Ayuntamiento ha abocado el debate, éste ha tenido lugar en las páginas de los medios de comunicación, las redes sociales o incluso en la calle, distorsionado por el ruido y la premura: un contexto desde el que difícilmente se puede …
















