Por mucho que Jorge Azcón trate de echar balones fuera sobre la posibilidad de un gobierno PP-Vox o un gobierno PP apoyado por Vox, las matemáticas son incuestionables: Azcón necesita los siete votos del partido ultraderechista para sacar adelante no solo su elección como presidente de Aragón, también los cuatro años de legislatura. Y eso implica ceder ante las pretensiones de Vox. Algunas de ellas, como las relativas a Educación, muy preocupantes.


























