El Ayuntamiento de Zaragoza ha clausurado y vallado el Bruil para una “intervención sanitaria”, mientras desalojaba sin previo aviso a las personas sin hogar que vivían allí. Aunque el Gobierno municipal de Natalia Chueca (PP) asegura haber habilitado 40 nuevas plazas en el Albergue, el Grupo de ayuda a refugiadxs, ZeC y PSOE denuncian un operativo precipitado, con personas excluidas del recuento y una solución temporal que podría devolverles a la calle en pleno invierno.



















