Desde el pueblo más pequeño a la capital, Aragón se une en un grito que clama por la paz y el fin del genocidio sionista contra el pueblo palestino. La multitudinaria manifestación de este pasado viernes en Zaragoza, plural, transversal, intergeneracional, no fue una más: “El Pueblo unido, jamás será vencido” exige a los gobiernos que “detengan la limpieza étnica, el cumplimiento de la legalidad internacional y el fin de la ocupación israelí”.


