Mientras la guerra se cernía sobre España, una adolescente se abría paso en la convulsa Europa del siglo XX, bailando por toda Europa e incluso llegando a ser proclamada “Miss España 1938 en el exilio”. Ese mismo año, participa en el campeonato de Miss Europa, celebrado en Dinamarca, bajo la prohibición de llevar la bandera republicana en pro de la del bando sublevado. La joven acaba negándose, apareciendo con una pancarta blanca con la palabra “España”.



