Mientras Microsoft sigue sin aclarar sus irregularidades sobre la gestión en sus escombros contaminados con amianto de las obras de sus centros de datos de Puerto Venecia, la tecnológica acumula una nueva polémica primando, una vez más, su beneficio económico frente al impacto al territorio aragonés. En su nuevo estudio propone al Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) verter 1.969.031 m³ de sus excedentes de tierra a una zona próxima a un kilómetro, en lugar de llevarlos al vertedero autorizado de Alfajarín. Afirma que el costo de 13 millones de euros calculado de este tránsito es “económicamente injustificable” al tiempo que advierte de incidencias en el tráfico por los viajes de los camiones.

Parece sorprendente que, más de un año después de declarar de interés general su proyecto de centro de datos en Puerto Venecia, Microsoft se queje de costes injustificables. Esta improvisación de la tecnológica ha sido provocada por la vigilancia de los vecinos y vecinas de Torrero que han denunciado irregularidades en sus obras, entre ellas, la gestión de residuos contaminados con amianto. Para obviar estos hechos, el ejecutivo de Azcón modificó la semana pasada el Proyecto de Interés General para Aragón (PIGA). De esta forma, tapan estas actividades denunciadas, que estaban incluidas en la anterior documentación. Pero ahora, su nuevo estudio para la evaluación ambiental del INAGA demuestra, una vez más, que la única prioridad de Microsoft es económica, independientemente del impacto al territorio y la ciudadanía.
Para ahorrar los 13 millones de euros, propone verter todo el excedente a un kilómetro, al otro lado de la Z-40, en una zona denominada ‘Las Canteras’. Microsoft dice comprometerse a un diseño final que “deberá incorporar criterios de integración paisajística, estabilidad de taludes, continuidad morfológica con el entorno y drenaje superficial adecuado”. También se debe tener en cuenta la naturaleza de los materiales excedentarios, ya que en su anterior estudio ambiental identificaba hasta un total de cuatro escombreras, una de ellas contaminada. Ahora dice que la gestión de esos residuos se encuadra en una fase previa de limpieza de terreno con licencias otorgadas por el Ayuntamiento de Zaragoza, que deberá aclarar las irregularidades denunciadas como las del amianto, escombro triturado en la propia finca, corte de camino y falta de señalización administrativa.
Además de la opción deseada por Microsoft y la inasumible económicamente, en su ‘Estudio de soluciones para la gestión de tierras’ propone la alternativa cero de no ejecución. En ella advierte que “implicaría la imposibilidad de realizar el proyecto completo del desarrollo del campus”. Esta posibilidad más bien parece una amenaza velada al INAGA, ya que la multinacional reconoce que su apuesta “queda condicionada a la aprobación administrativa correspondiente”.




