Un vecino de Torrero ha denunciado ante Fiscalía la gestión de residuos de construcción y demolición (RCD) contaminados por amianto de una escombrera, en las obras de los centros de datos de Microsoft en Puerto Venecia. En su escrito, solicita investigación por posible contaminación del aire. Y para ello, adjunta un informe con pruebas gráficas (imágenes y vídeos), que ha ido documentando durante los pasados días de junio. Además, incorpora información presentada por la tecnológica en su PIGA, aprobado inicialmente por el Gobierno de Aragón en noviembre.
Por otro lado, también ha notificado esta información y documentación al Ayuntamiento de Zaragoza. En su comunicación a la Unidad Técnica de Coordinación de la Información y Atención al Ciudadano, ha expuesto el posible riesgo de amianto en la fase de movimiento de tierras para la construcción de los centros de datos de Microsoft. Advierte de la posibilidad de que se estén emitiendo a la atmósfera elementos nocivos. Solicita que el servicio de Salud Pública del consistorio monitorice el aire circundante durante los trabajos de gestión de RCD. Añade la posibilidad de analizar el polvo que estará depositado en los aparatos de refrigeración del centro comercial aledaño, para, de esta forma, poder descartar riesgo para la salud de la población en general.
Este pasado martes, AraInfo desveló que en esta zona de obras trasladan este material contaminado de un punto a otro de la parcela sin “embalajes cerrados apropiados” para evitar dispersión en el aire como marca la normativa. Justo un día después, en la mañana del miércoles, vecinos de Torrero manifestaron que en la zona de la escombrera se habían paralizado estas labores, no habiendo trabajadores en este lugar. Sí confirmaron observar salir de la parcela camiones cargados con áridos.
Lo más sorprendente de toda esta situación es la documentación que entregó Microsoft en su PIGA aprobado inicialmente. Manifiesta que en la evaluación de la alternativa para la gestión de RCD solo se tuvieron en cuenta los condicionantes técnicos y exigencias legales, asociadas con permisos y licencias. Tras ello, dice textualmente: “No se han considerado otro aspecto de evaluación como el grado de sostenibilidad de la alternativa, responsabilidad social”.

Sospechas sobre escombros reciclados
En su informe, a ambos órganos públicos, avisa de que se se está produciendo movimiento de tierras con materiales potencialmente dañinos, lo cual puede ser un riesgo, tanto medioambiental, como para la salud de las personas y de la fauna. Argumenta la presencia de materiales peligrosos, como el amianto de esta escombrera, con la documentación del PIGA, así como con imágenes de señalización de la obra y de trabajadores portando equipos de protección individual (EPI).
Explica que estos materiales contaminados son transportados en camiones sin cubrir. Dichos escombros son volcados en otro punto de la obra. En esa zona son procesados para, aparentemente, usarlos como áridos reciclados. Afirma que al ser extraídos, vertidos o procesados, se levantan cantidades importantes de polvo.
En su informe incide en que todo el material de la escombrera se debe considerar como material peligroso, habida cuenta de que los residuos no se trataron adecuadamente en el pasado. A su juicio, han estado a la intemperie décadas, sufriendo meteorización y deterioro, pudiendo haber fibras libres que se dispersen en el aire en el proceso de conversión del residuo en el árido reciclado.
Para su argumentación sobre la imposibilidad de hacer reciclables o reutilizables, cita el Protocolo de Gestión de Residuos de Construcción y Demolición de la UE. Además, como ejemplo estatal, apunta el Decreto 110/2024 de la Comunidad de Madrid, por el que se regulan los requisitos de utilización y usos admitidos de áridos reciclados procedentes de operaciones de valorización de residuos de construcción y demolición. Respecto a los vídeos documentados, se han puesto tres en acceso público: dos de ellos para visionar el triturado de escombro y uno en el que se sospecha de su reutilización.




