PP, Vox y la concejala no adscrita han aprobado este jueves en el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza la modificación aislada del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá recalificar los terrenos del antiguo convento de Jerusalén, junto a La Romareda, para desarrollar una gran operación inmobiliaria privada. El expediente, que ya había superado el trámite inicial en la Comisión de Urbanismo el pasado lunes, ha contado de nuevo con el rechazo de PSOE y Zaragoza en Común.
La modificación abre la puerta a la construcción de hasta 220 viviendas libres —70 de ellas destinadas al alquiler—, dos residencias, una sanitaria y otra asistencial para personas mayores, además de un nuevo vial público con aparcamientos. Según las previsiones municipales, el proyecto generará unos ingresos de alrededor de 22 millones de euros para las arcas públicas a través de los aprovechamientos urbanísticos.
Tras esta aprobación inicial, el expediente será sometido a un mes de información pública antes de regresar a la Comisión de Urbanismo para su aprobación definitiva, previsiblemente entre septiembre y octubre.
Una gran operación inmobiliaria junto al estadio
La recalificación nace de una propuesta presentada por la mercantil Enta Properties, vinculada al grupo inversor aragonés Bancalé y propiedad del empresario Juan Fabre. Bajo la denominación “Living Romareda”, el proyecto plantea transformar una parcela actualmente destinada a equipamientos en un gran complejo residencial y terciario.
La actuación contempla 23.850 metros cuadrados edificables y forma parte de la profunda transformación urbanística prevista en el entorno de La Romareda de cara a 2030. En la zona residencial se proyecta una torre de 15 plantas y otros dos edificios de doce y siete alturas.
El Gobierno de Natalia Chueca defiende que la operación permitirá generar recursos para políticas públicas de vivienda. Sin embargo, la oposición considera que se trata de una nueva modificación “a la carta” del PGOU para favorecer intereses privados.

ZeC y PSOE mantienen el rechazo
Desde Zaragoza en Común continúan vinculando esta operación al modelo urbanístico impulsado por PP y Vox alrededor de La Romareda y a la necesidad de obtener recursos para sostener el megaproyecto del nuevo estadio.
Su portavoz municipal, Suso Domínguez, ya denunció que la recalificación supone “otro ejemplo de urbanismo a la carta del Gobierno de Chueca” y cuestionó que los 22 millones anunciados terminen realmente destinados a vivienda pública. “Es un pelotazo en dos fases”, resumió.
El PSOE también mantiene sus críticas. La concejala Ros Cihuelo ha acusado al Gobierno municipal de actuar con “oscurantismo” y de adaptar el planeamiento urbano a las necesidades de promotores concretos en lugar de responder a una planificación estratégica para la ciudad. “No es un proyecto de ciudad, es un expediente inmobiliario”, sostuvo.
En plena tormenta política por La Nueva Romareda
La aprobación inicial de esta recalificación llega además en un momento de máxima tensión política alrededor de La Nueva Romareda.
En las últimas semanas, la Cámara de Cuentas ha cuestionado la gestión económica y la transparencia de la sociedad encargada del estadio. Posteriormente, el pleno del Ayuntamiento aprobó una iniciativa impulsada por Zaragoza en Común para exigir la entrega íntegra de la documentación requerida por el órgano fiscalizador, con el único voto en contra del PP.
Además, PP y Vox rechazaron en las Cortes de Aragón la creación de una comisión de investigación sobre la sociedad Nueva Romareda propuesta por Izquierda Unida.
La operación del antiguo convento de Jerusalén se suma así a otras recientes modificaciones urbanísticas impulsadas por el Gobierno municipal, como la regularización de Torre Outlet mediante otro cambio del PGOU, las actuaciones previstas en Alumalsa o los proyectos ligados al entorno de La Romareda, que han alimentado el debate sobre el modelo de ciudad promovido por PP y Vox.





