‘Zaragoza no se vende’ demanda acciones urgentes para abordar los problemas ambientales de la ciudad

La celebración del Día Mundial del Medio Ambiente sirvió a la plataforma para reivindicar que "otra ciudad es posible", haciendo un repaso a múltiples problemas y políticas municipales que no convergen con la necesidad de abordar los retos medioambientales y haciéndose eco de diversas luchas y reivindicaciones vecinales

Un instante de la jornada reivindicativa. | Foto: Zaragoza no se vende

Varias decenas de personas participaron este jueves, 5 de junio, en la movilización simbólica convocada por la iniciativa ‘Zaragoza no se vende’ que agrupa a más de 40 entidades de la capital aragonesa. La jornada reivindicativa, promovida en el marco de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, tenía como objeto "informar a la población de Zaragoza sobre los problemas ambientales que ya estamos sufriendo en esta ciudad y para demandar a la corporación municipal acciones encaminadas a su resolución". Tal y como informó AraInfo, la convocatoria incluyó la colocación de mesas informativas y la lectura de un comunicado en la Plaza de España.

En su comunicado, la iniciativa ciudadana, realizó un repaso de distintos ejemplos de los efectos de la crisis climática sobre Zaragoza y sus habitantes. Entre ellos se sirvieron de un ejemplo cercano, y recordaron que el viernes, 20 de mayo, fue el día más caluroso de un mes de mayo desde que hay registros en la capital aragonesa. Y lamentaron que "este Ayuntamiento, en lugar de preocuparse por aumentar el arbolado de los parques y calles, ceden estos espacios al negocio privado: calles y plazas invadidas por terrazas de bares y parques convertidos en centros comerciales y parques de atracciones".

Incidieron en la irresistible comparación entre lo que el gobierno municipal de Chueca gasta, por ejemplo, en la iluminación navideña (1.200.000 euros) y la cantidad ínfima, de 250.000 euros, que invierte para adaptar los patios de recreo frente al aumento de las temperaturas extremas. Sólo cinco centros verán actuaciones en sus recreos, frente a los más de 80 que "esperan su turno".

El speech colectivo, como no podía ser de otra forma, puso el foco en los Pinares de Venecia, a los que siguen "sin dedicar un solo euro" para revitalizar las 300 hectáreas de arbolado, mientras destinan cinco millones al innecesario proyecto de ampliación del Parque de Atracciones situado en el corazón de este bosque periurbano.

Una mano sostiene una chapa en defensa de los Pinares de Venecia este jueves. | Foto: Elena García

 

‘Zaragoza no se vende’ sostiene que la capital aragonesa "cuenta con una tierra fértil y una red de acequias que podría abastecer a la ciudad, y que contribuiría a que los alimentos no recorrieran miles de kilómetros hasta llegar a nuestras casas". Sin embargo, en los colegios de la ciudad un programa del Gobierno de Aragón financiado por la Unión Europea repartió fruta procedente de Egipto o Sudáfrica. Un proceder enormemente simbólico de la falta de compromiso de las administraciones con los productos de las huertas locales, la alimentación saludable y las buenas prácticas sostenibles.

La contaminación acústica también ocupó un espacio en el comunicado de la iniciativa ciudadana. "Un 32% de los zaragozanos reconoce sufrir contaminación acústica", señalaron. Zaragoza está haciendo "caso omiso" a leyes estatales y directivas europeas que obligan a los ayuntamientos a controlar el ruido. Así han reclamado "una intervención global" que combine el "control real sobre los bares y terrazas", el límite a la "contaminación acústica de los vuelos militares". A lo que añaden "una
planificación urbanística que proteja a los vecinos, campañas de concienciación y un nuevo modelo de ocio nocturno que sea compatible con el descanso vecinal".

El rechazo a la instalación de la depuradora de Tereos en el Picarral, no podía faltar en esta jornada reivindicativa. Las entidades participantes han denunciado que su implantación conllevará "más décadas de ruido, olores y fugas de nubes de vapor de agua sobre cientos de viviendas del barrio". El colectivo ha señalado que el gobierno de Natalia Chueca, en lugar de "resolver el problema", ha decidido "empeorarlo aprobando una modificación de Plan General" para facilitar su instalación a pesar de las continuas movilizaciones vecinales.

"Mientras se preocupan por la depuradora de una empresa privada, olvidan los graves problemas que tiene la depuración de Zaragoza", advirtió el manifiesto. Entre estos han puesto como ejemplo que "ciento cincuenta mil vecinos de la margen izquierda de Zaragoza arrojen durante varias semanas, según el caudal circulante por el río, sus heces fecales directamente al río porque no funcionan los colectores". Esta situación necesita de una actuación "urgente" para cambiar el sistema de colectores de la margen izquierda.

Igual de urgente, resulta para ‘Zaragoza no se vende’, la necesidad de una mayor exigencia "a las empresas como la Montañanesa, que sigue tiñendo el Gállego desde su vertido hasta la desembocadura o la industria de Malpica que vierte en
el colector que llega a la Depuradora de la Cartuja dificultando su buen funcionamiento".

La movilidad es otros de los grandes vectores desde los que incidir en la adaptación de la ciudad a los efectos del cambio climático y su aceleración. Para la plataforma, "Zaragoza presenta unas características urbanísticas y una extensión muy
favorables para el fomento de los modos de desplazamiento activos, sobre todo si se potencian las redes peatonales continuas, accesibles y seguras y una red de carriles bici en la que no existan discontinuidades y donde se favorezcan los desplazamientos
directos". Apuntan que las obras de accesibilidad y el aumento de los ejes ciclistas "se han ralentizado en los últimos años y, en muchos casos, se desperdician grandes oportunidades para mejorar la movilidad".

Respecto al transporte público, advierten que la ciudad está "a punto de perder una gran ocasión con la renovación del contrato de autobús urbano. Con los pliegos que ha preparado el ayuntamiento, apenas se renueva ni se extiende la red para dar servicio a los nuevos barrios y equipamientos de la ciudad, que se van a seguir viendo abocados a un uso masivo del automóvil". Lamentan que "todo indica que van a ser 10 años perdidos en los que Zaragoza se va a quedar con la misma red de autobús, obsoleta y privatizada, y sin extender la de tranvía".