La concentración celebrada de este jueves responde a la respuesta colectiva estatal por las agresiones neonazis de Torre Pacheco, “la punta de un iceberg de violencia estructural”. Y se suma a las movilizaciones que exigen protección a las comunidades racializadas, políticas públicas antirracistas reales y la retirada del altavoz institucional a quienes promueven bulos y odio.




