El segundo sindicato, por representatividad, en la educación pública aragonesa, CGT Enseñanza, exige la dimisión de Tomasa Hernández por “su incapacidad para dotar a la escuela pública de los recursos que necesita, y tras su decidida apuesta por la privatización de la enseñanza, malgastando, solo en el próximo curso, siete millones de euros”






