Día sí, día también, al leer la prensa, escuchar a popes de movimientos culturales, ver muros en Facebook de primeros “espadas” en el pequeño mundo cultural de nuestra inmortal Paletonia, me viene a la cabeza esa denominación tan hermosa que se acuñó a fines de los años sesenta, cuando los trabajadores y aquellos que lo hacían aportando sus conocimientos unieron sus esfuerzos para mandar al garete a una dictadura sangrienta. Se acuñó este término, “trabajadores de la Cultura”, coreado, incluso, por uno de los grupos musicales que lo entendió así, “La Bullonera”. Esas personas, con la inmensa suerte de haber …




