Hasta trece barrios de Zaragoza han podido encender las hogueras en la Noche de San Juan y celebrar con fuego el solsticio de verano. Regresaron a Torrero-La Paz y la Madalena tras varios años de prohibiciones por una "abusiva" normativa y la "actitud autoritaria" del gobierno PP que impedían la histórica celebración. El Gancho se quedó sin llamas, pero no sin pregón de sus fiestas populares en un homenaje al desalojado Luis Buñuel. Y es que son 15 metros y mil años luz los que separan a las instituciones de los colectivos vecinales y sociales.



