Hay trabajos que sostienen la vida sin hacer ruido, trabajos que no ocupan titulares, que no generan prestigio ni reconocimiento, pero que, si desaparecen un solo día, dejan al descubierto hasta qué punto todo lo demás depende de ellos, y la limpieza es probablemente uno de los ejemplos más claros de esa paradoja en nuestra sociedad. En la provincia de Zaragoza, cerca de 10.000 personas la gran mayoría mujeres, se dedican a la limpieza de edificios y locales, encadenando en muchos casos contratos a tiempo parcial, condiciones precarias que acaban con su salud y salarios que apenas se difieren del …



























