Au revoir, París 2024: sobresaliente en lo deportivo, suspenso en lo social

Los Juegos de la XXXIII Olimpiada ya son historia. Los focos dejan de alumbrar a deportes y deportistas que serán olvidados hasta que Los Ángeles levante el telón en 2028. París 2024 ha sido punto de partida para unos, de consagración para otros o de despedida para muchas leyendas del deporte. Se apaga la llama de unos Juegos de emociones y contradicciones, que comenzaban entre denuncias de racismo y discriminación y que han consentido a Israel sumar medallas mientras sus bombas siguen desangrando Gaza.

Rebeca Andrade, Simone Biles: black power y sororidad

El Bercy Arena ha vivido este lunes el cierre de la gimnasia artística de los Juegos de París. Otra jornada llena de emociones y también de caídas. Muchas caídas. El punto y seguido a un duelo mágico, entre la brasileña, que ha logrado su segundo oro olímpico, y la estadounidense que termina acariciando el récord de la soviética Larisa Latynina. Y una imagen para el recuerdo, el primer podio de tres mujeres negras en la historia de la gimnasia olímpica.

Katie Ledecky, la nadadora con más oros olímpicos iguala el récord de la soviética Larisa Latynina

La estadounidense ha ganado la medalla de oro en la final de los 800 metros libres con la que se que se convierte en la nadadora con más medallas de oro en la historia de los Juegos Olímpicos, con un total de nueve´, igualando a la gimnasta soviética Larisa Latynina como la deportista con más medallas de oro en la historia de los Juegos

Simone Biles agranda su leyenda

La estadounidense ha firmado un concurso casi perfecto para ganar la medalla de oro en el all around femenino de París 2024, una competición llena de sororidad. La competición de las competiciones, decía Nadia Comăneci. La brasileña Rebeca Andrade ha repetido la plata de Tokio, y la también estadounidense y anterior campeona olímpica, Sunisa Lee, se ha llevado el bronce.

Con el cabreo de obispos y ultraderecha, los Juegos "de la paridad" ya están en marcha

Por vez primera en unos Juegos Olímpicos habrá el mismo número de atletas en competiciones masculinas y femeninas. Un paso importante, iniciado por pioneras como Charlotte Cooper o Gertrude Ederle, aunque la brecha sigue siendo abismal. Y con la iglesia hemos topado, a la que no ha gustado la reivindicación LGTBIQA+ de la ceremonia de apertura. Pero que gustito da ver a la ultraderecha escocida.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de nuestra política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies