De lo que voy a hablar, mejor dicho, escribir, ya lo hizo largo y tendido, y mucho mejor, Joaquín Costa. Leyendo parte de su ingente e inteligente obra me di cuenta de lo poco que hemos avanzado. Hay situaciones que parecen no cambiar, por más años que pasen. No pretendo compararme con su intelecto. Lo mío es frustración y desahogo sobre los todavía existentes caciques y los reinados del caciquismo que, hoy en día, sobreviven a Costa y a costa de prevaricar, de repartir favores a unos y de causar miedo a los que no son de la cuerda del …





