La improvisación de Microsoft de modificar su Proyecto de Interés General para Aragón (PIGA) de sus centros de datos en Zaragoza no solo tapa las irregularidades de gestión del amianto en las escombreras de Puerto Venecia. AraInfo ha podido comprobar que el ‘Plan de Gestión de Escombreras Históricas’, del que ahora desiste la multinacional, también desvela que estos cuatro emplazamientos tienen concentraciones de sulfato y de sólidos totales disueltos (STD) en el lixiviado que superan los criterios de referencia establecidos para vertederos que admiten residuos inertes.
Estos parámetros se dieron en las diez muestras analizadas de las catas efectuadas en dichos emplazamientos. Además, en una de las cuatro escombreras también se detectó concentraciones de antimonio lixiviable que superan los valores de referencia para vertedero de inertes. El lixiviado es el líquido que atraviesa los residuos y arrastra consigo sustancias que pueden disolverse. Los ensayos en laboratorio consisten en poner una cantidad de material en contacto con agua para analizarla posteriormente.

A la dificultad de gestión que implican estos datos, hay que sumarle la ingente cantidad de material que contienen estas cuatro escombreras, ya que el plan documenta la suma total de 880.000 toneladas. Los dos vertederos de escombros inertes de la provincia de Zaragoza, Alfajarín y Bárboles, no podrían ser su destino. El residuo inerte se considera no peligroso porque no experimenta transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas. Como reconoce el informe de Microsoft, su lixiviabilidad total debe ser insignificante para no poner en riesgo la calidad de las aguas superficiales o subterráneas.
Sin embargo, resulta sorprendente que, una vez presentados estos informes para la aprobación inicial de su PIGA, la tecnológica haya desistido de esta documentación justificando ahora que la gestión de residuos de la escombrera es una fase inicial al proyecto. De esta forma, consigue evitar que el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) incluya estas actividades dentro de su evaluación ambiental.
La multinacional declara ahora que la gestión de residuos de las escombreras se encuadra en una fase previa, dentro de las licencias de limpieza otorgadas por el Ayuntamiento de Zaragoza. Le traslada al consistorio la responsabilidad de dar respuesta a las irregularidades con el amianto denunciadas por los vecinos y vecinas de Torrero. Sin embargo, tras el nivel de concentración de sulfatos y sólidos totales disueltos revelados en las catas, vuelve a ponerse en el centro al INAGA.
En el ‘Plan de Gestión de Escombreras Históricas’, Microsoft propone la posibilidad de una excepcionalidad normativa. Para que ese hecho se produzca, entre otras cosas, es necesaria una autorización específica del órgano ambiental autonómico “mediante una decisión caso por caso”. Además, se debe realizar “una evaluación de riesgo para comprobar que las emisiones (incluidos los lixiviados) no presentan riesgos adicionales para el medio ambiente”.

Denuncian cambios en señalización de amianto
Dada la permisividad con las que están operando los promotores de centros de datos de Aragón, los vecinos y vecinas de Torrero llevan supervisando al milímetro las operaciones iniciadas por Microsoft en Puerto Venecia a comienzos de junio. Esta vigilancia vecinal ha permitido efectuar distintas denuncias sobre la gestión de los residuos de construcción con amianto.
Recientemente, han comunicado fallos en la señalización de las cuatro escombreras con amianto que comprenden las obras de los centros de datos en Puerto Venecia. A comienzos de agosto señalizaron una de ellas, que estaba sin delimitar con anterioridad; sin embargo, pocos días después desaparecieron las cintas de balizamiento que indicaban la presencia de este residuo tóxico en el terreno. Un detalle más de la improvisación que Microsoft está protagonizando en su proyecto tras las denuncias del movimiento vecinal.




