Solo un fascista ve al antifa como un peligro

Mientras las imágenes del policía blanco Derek Chauvin asfixiando hasta matar al afroamericano George Floyd nos siguen quemando los ojos, una revuelta ha comenzado. Desde Minneapolis, la llama de la enésima revolución contra la AmeriKKKa supremacista y racista se extiende por todos los USA.

Mural en Minneapolis en recuerdo a George Floyd. Foto: @munshots (Unsplash)

En varios vídeos grabados por testigos aparece el agente Chauvin con la rodilla sobre el cuello de George Floyd durante minutos. Mientras agoniza, el detenido, tumbado boca abajo en el suelo, grita: “Me duele el cuello. Todo me duele... agua o algo, por favor. Por favor, por favor, por favor, no puedo respirar. Por favor”. El "I can't breathe" (“no puedo respirar”) de Floyd se ha convertido, precisamente, en el grito de la revuelta.

La respuesta de la administración Trump: varios manifestantes muertos por la violencia policial, cientos de detenciones, disparos y cargas, múltiples toques de queda en las principales ciudades con la Guardia Nacional desplegada, amenazas y acoso a periodistas.

Hasta Amnistía Internacional ha acusado a la policía de Estados Unidos de incumplir el derecho Internacional al aplicar una respuesta “excesiva, militarizada y alimentada por el racismo y la supremacía blanca” contra las manifestaciones. “La policía estadounidense de todo el país está incumpliendo sus obligaciones de respetar y facilitar el derecho a la protesta pacífica, exacerbando una situación tensa y poniendo en peligro la vida de los manifestantes”, alerta la ONG.

El Departamento de Policía de Minneapolis anunció el despido de los cuatro agentes que participaron el pasado lunes en la detención de Floyd, aunque no presentó cargos contra ellos. El agente Derek Chauvin fue detenido el viernes. Le acusan de "asesinato en tercer grado y de homicidio imprudente". ¿Homicidio imprudente? La autopsia ordenada por la familia de Floyd confirma que falleció por "asfixia debido a una presión sostenida" en el mismo lugar de la detención, contradiciendo la versión policial.

La detención de Chauvin, agente que acumula una docena de quejas por sus actuaciones racistas y violentas y que, sin embargo, cuenta con varios reconocimientos por su labor policial, no es suficiente. En los USA la violencia racial contra la población afroamericana no es un hecho aislado. El asesinato de Floyd recuerda a los de Michael Brown y Eric Garner, en Ferguson en 2014. En el caso de Garner en las mismas circunstancias y sin que ni siquiera el agente fuera enjuiciado. La rabia por aquellas muertes a manos de la policía dio visibilidad al movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan). Pero la lista de afroamericanos asesinados por hombres con placa es innumerable.

Las protestas se extienden de norte a sur y de este a oeste de los USA. En un intento inútil por frenarlas, Trump, dio otra vuelta de tuerca a su retórica de odio y anunció en Twitter: "Estados Unidos va a designar a los 'antifa' como Organización Terrorista”. Esa es su solución, en un país donde el Ku Klux Klan (KKK) y los movimientos neonazis son libres de organizarse y existir. Trump también ha responsabilizado a los medios de comunicación de "hacer todo lo posible para fomentar el odio y la anarquía". "Son gente verdaderamente mala con unos objetivos asquerosos", ha asegurado. Pero las bravuconadas de Trump son ya bien conocidas. Personas expertas en legislación, le han recordado que EEUU "no puede designar 'organización terrorista' a ningún ente nacional". Además, cabría recordar a Mr. Trump, que el antifascismo no es una organización. El antifascismo es un movimiento, una corriente, un proceso de construcción de poder popular en lo comunitario, que lucha contra cualquier expresión de la ultraderecha.

¿Y qué reacción ha habido en el Estado español? El ultraderechista Vox ha aplaudido la decisión del presidente de EEUU: “Bravo por Trump ilegalizando a los antifa por organización terrorista”. Su líder, Santiago Abascal, daba un paso más: “En España el PSOE los sienta en el consejo de ministros y en el CNI”, vomitó. No esperábamos otra cosa de un partido, que al igual que su aliado, el PP, consideran que “todos los que lucharon contra el franquismo (y pusieron el cuerpo para traer la democracia) son terroristas. Es de una gravedad extrema. En cualquier democracia sana quienes enfrentaron la dictadura son aplaudidos y respetados”, tal y como recordaba el actor Juan Diego Botto en un tuit.

"We are antifa", ha sido la respuesta en las redes sociales de decenas de miles de personas de los cinco continentes. "Make racists afraid again", se lee en un mural en Portland. El periodista rifeño Youssef M. Ouled escribía: "Solo el fascismo ve al antifascismo como un peligro”. Y así es. “No basta con no ser racista, hay que ser antirracista. Si eres demócrata, de verdad, no basta con no ser fascista, hay que ser antifascista”, recordaba en un tuit otro actor, Carlos Bardem.

Aburridos de los USA, cantaban The Clash en su álbum debut de 1977. Aburridos de la superioridad moral del White Power. Chuck D con Public Enemy rapeaba en los 80: "Somos negros, amigo, y los blancos desde hace años, nos veis como a los enemigos públicos de mayor peligro”. Al grito “Fuck the Police!”, el archiconocido tema de NWA (Negros con Orgullo), la banda de Compton (California) de los DJ Yella, Dr. Dre, Eazy-E y Ice Cube, coreaba a finales de esa década: "La policía piensa que tiene autoridad para matar a una minoría". Temas que, desgraciadamente, siguen teniendo plena vigencia, como los discursos de Malcolm X y Angela Davis: "Vivo en Estados Unidos, una sociedad que no cree en la fraternidad en ningún sentido del término. La fuerza bruta es utilizada por los racistas blancos para suprimir a los no blancos. Es una sociedad racista gobernada por segregacionistas".

Tras el asesinato de Malcolm, a finales de los años 60 el movimiento de las Panteras Negras recogía en su famoso 'Programa de los Diez Puntos', en su punto 7: “Queremos el fin inmediato de la brutalidad policial y del asesinato de negros, de otra gente de color y de todos los oprimidos en los Estados Unidos”. El Black Panther Party terminó siendo aniquilado por el FBI mediante las operaciones ilegales de “contrainteligencia” del COINTELPRO. Ya en este siglo, llegaría la protesta de Kaepernick, el quarterback de los 49ers vilipendiado por Trump y su plebe, hincando una rodilla en el suelo mientras sonaba el himno estadounidense.

"Sin justicia, no hay paz, juzgad a la policía", reclaman en las protestas surgidas desde Minneapolis contra la AmeriKKKa. Black Lives Matter. La lucha por los derechos civiles continúa, en EEUU y en el resto del mundo. Wake up! ¡Despierta!

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