El Impuesto de Contaminación de las Aguas (ICA) creado en el Gobierno de Aragón y cobrado en esta ocasión por el PSOE y asumido por el resto de partidos de las Cortes (que no se opusieron a su aplicación), excepto por Podemos e Izquierda Unida, es un impuesto recaudatorio que impone un mínimo de 5 euros al mes por casa (grifo) para utilizar a la inmensa población de Zaragoza para paliar los errores del Plan Aragonés de Saneamiento: grandes inversiones, depuradoras inútiles construidas en núcleos de población pequeños, etc.
28 mayo, 2016
Este fin de semana aparecía en un periódico digital que Zaragoza es de las ciudades de más de 500.000 habitantes la que peores cuentas lleva y que mientras Sevilla, Málaga, Valencia habían rebajado su deuda un 20% o Madrid un 30% en Zaragoza había subido significativamente