Según los datos que publica esa fuente a fecha 31 de diciembre 2015 cada zaragozano debemos más de 1600 euros y la deuda está en más de mil millones, pero estos datos que aparecen arrojan verdades a medias y tratan de atacar a una ciudad del cambio como es Zaragoza con su equipo de gobierno encabezado por Zaragoza en Común (ZeC) y más ahora que llegan unas nuevas elecciones y parece ser que las fuerzas de la izquierda del PSOE pueden ir unidas.
Con datos exactos antes de llegar ZeC al gobierno, Zaragoza tenía una deuda de 834 millones que ocurre, que el sr. Montoro y su política partidista hizo que gobiernos que no eran el suyo tuvieran que reconocer deudas de años anteriores y en este caso faltaba de computar gastos del 2013 de la construcción del tranvía, esto es 200 millones que hay que sumar como deuda pero que no tiene nada que ver con Zaragoza en Común y mucho menos con su alcalde Pedro Santisteve, es decir de golpe y porrazo hemos subido la deuda gracias a un apunte contable en un 25% el que va de 834 millones a 1034 millones.
Pero ahí no está todo, ya que cuando Fernando Rivarés, consejero de Hacienda y todo su equipo revisa los cajones resulta que aparecen multitud de cantidades que se deben en forma de sentencias pendientes de pago por un importe de 90 millones de euros y de las que hay que pagar de manera urgente 45 millones, que ocurre que con estos dos incisos el ayuntamiento tiene en septiembre una deuda total superior a los 1070 millones, es decir un 26% más, pero que vemos que se produce al contabilizar cosas mal hechas por los anteriores gobiernos de gestión tanto municipales como autonómicos como es el tema del tranvía.
Gracias al buen hacer y trabajo del equipo de gobierno de ZeC se consigue en los últimos meses del año 2015 rebajar la deuda en 52 millones según datos objetivos que si es una rebaja propiamente dicha del equipo de gobierno de Zaragoza en Común.
Zaragoza en Común está en el buen camino hay que intentando conseguir subidas en ordenanzas fiscales a las grandes superficies y grandes valores catastrales para que se consigan que se siga reduciendo deuda pero que nuestros servicios básicos se mantengan haciendo una política de ciudadanía y servicios sociales cada vez más extensa.

