ICA: Algo no cuadra

El Impuesto de Contaminación de las Aguas (ICA) creado en el Gobierno de Aragón y cobrado en esta ocasión por el PSOE y asumido por el resto de partidos de las Cortes (que no se opusieron a su aplicación), excepto por Podemos e Izquierda Unida, es un impuesto recaudatorio que impone un mínimo de 5 euros al mes por casa (grifo) para utilizar a la inmensa población de Zaragoza para paliar los errores del Plan Aragonés de Saneamiento: grandes inversiones, depuradoras inútiles construidas en núcleos de población pequeños, etc.

Concentración frente al Gobierno de Aragón en marzo de 2016. Foto: ZeC.

Este Plan supera los 1.000 millones de euros, entre construcciones y concesiones. Es muy bonito externalizar a una empresa privada para que gire recibos al conjunto de todos los y las aragonesas y se lleve cerca de 2 millones por la gestión y que a Zaragoza ciudad le correspondan pagar 15 millones este año, de algo que ya pagó con su dinero durante 20 años.

Nos dicen que en Zaragoza somos insolidarios al no querer pagar los más de 100 euros por casa (ahora habrá unas bonificaciones en 2016, pero luego desaparecerán) por una contaminación que es de 15 euros (habitante/año de media) según datos oficiales de la depuradora de la Cartuja, la cual hemos pagado desde el año 1993 sin ningún tipo de ayuda y acarreando casi 500 euros por vecino en todos estos años.

Insolidaridad es intentar pagar con el dinero de la ciudadanía para que no se vea mucho y con un impuesto no consensuado con el Ayuntamiento de Zaragoza.

¿Cómo es posible que depurar un metro cubico en Aragón cueste 1,5 euros y en España 0,70€ o en comunidades limítrofes como La Rioja o Castilla-León sea de 0,50€? Algo no cuadra.

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