La periodista saharaui Nazha El Khalidi ha sido condenada a una multa de de 4.000 dirhams (unos 400 euros) por ejercer el periodismo sin titulación oficial en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, proceso que originó fuertes críticas desde las Naciones Unidas y organizaciones de Derechos Humanos.
El juicio se celebró después de dos aplazamientos y la expulsión de doce observadores y observadoras internacionales: ocho del Estado español, dos de Noruega y dos de la Fundación Clooney para la Justicia de EE.UU.
Nazha El Khalidi, perteneciente al colectivo de periodistas saharauis Equipe Média, que lucha contra el bloqueo informativo que Marruecos impone en el Sáhara Occidental, se encuentra en el Estado español y tiene previsto regresar a El Aaiún en los próximos días, lo que habría hecho igualmente si hubiese sido condenada a prisión, según ha declarado.
El caso de esta periodista, que ejerce la profesión desde 2010 como corresponsal de RASD TV, provocó una "grave preocupación" en varios organismos de la ONU, según manifestaron la vicepresidenta del Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria, Elina Steinerte, el relator especial para la promoción del derecho a libertad de opinión y expresión, David Kaye, y el relator especial sobre la tortura y otros tratos crueles, Inhumanos o Degradantes, Nils Melzer.
Pidieron al gobierno marroquí la abolición de una legislación que criminaliza a las personas que ejercen periodismo sin autorización previa, y señalaron que el artículo del Código Penal marroquí por el que Nazha El Khalidi ha sido condenada a una multa se contradice con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, firmado y ratificado por Marruecos.
El proceso contra la periodista saharaui también fue criticado por las organizaciones Human Rights Watch (HRW), que consideró incompatible el procedimiento contra Nazha con el derecho a buscar, recibir y difundir información e ideas que garantiza la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como por Amnistía Internacional (AI), la Organización Mundial Contra la Tortura, Front Line Defenders y Reporteros Sin Fronteras.




