Nacho Escartín: "Mi aportación va a ser animar a la participación para que haya un relevo político"

Tres meses después de su destitución como secretario general de Podemos Aragón, Nacho Escartín Lasierra ha esperado a la finalización de la Asamblea Ciudadana de Podemos y al comienzo de la Asamblea aragonesa, para hablar. Anuncia que su intención es presentarse “como candidato individual, no para coordinar”, cree que es “el momento de la renovación”, espera “que hagamos política útil”, y hace “autocrítica” reconociendo “mi parte de responsabilidad, porque la tengo”.

Nacho Escartín Lasierra.

Nacho Escartín Lasierra, agricultor ecológico y diputado portavoz de Podemos Equo en las Cortes de Aragón, también habla en esta entrevista sobre la situación política actual y la crisis sanitaria para subrayar que “la evolución hacia esa "nueva normalidad” es una oportunidad para avanzar “hacia un sistema económico y social más justo”.

¿Cómo ves la situación de la pandemia con el coronavirus? 

Estamos en una situación compleja y llena de incertidumbres, inédita para la generación que habita el planeta. Aunque la comunidad científica llevaba años avisando de la posibilidad de este tipo de pandemia (al igual que otros fenómenos atmosféricos extremos como consecuencia del cambio climático), ninguna institución mundial estaba preparada para algo así.

En estos tres meses la sociedad aragonesa ha demostrado una enorme corresponsabilidad y sentido común. Creo que nadie habría previsto que íbamos a estar meses enteros sin salir de casa y con todos los bares y comercios cerrados. El objetivo principal ha sido salvar vidas y frenar la curva de contagios. Y lo hemos conseguido gracias al enorme esfuerzo de quienes han estado en primera fila, profesionales de la sanidad pública y las residencias, y la gran mayoría de la gente que ha respondido bien a las recomendaciones sanitarias.

A partir de aquí toca plantear la evolución hacia esa “nueva normalidad” que necesariamente tiene que ser distinta a cómo vivíamos hasta marzo de 2020.

¿Cómo superaremos esta crisis en Aragón?

Mi primer mensaje es de esperanza. Aragón tiene enormes posibilidades para evolucionar hacia un sistema económico y social más justo, equitativo y solidario. Somos un territorio con muchísimo potencial por nuestra propia cultura, geografía y experiencias. Es el momento de potenciar con más decisión los sectores que sabemos que necesitamos para que nuestras vidas sean mejores: empezando por la alimentación, el agua y la energía, que cada vez tienen que estar más en nuestras manos para garantizar el suministro y la toma de decisiones democráticas. Con esto me refiero a una gestión pública y lo más repartida por todo el territorio; el fomento de la Agroecología y la transformación y consumo de productos aragoneses; la gestión pública del agua; la apuesta por el autoconsumo eléctrico y la transición energética para que las renovables estén mucho más presentes en los tejados de nuestras casas, comunidades, instituciones y empresas.

Hay sectores, además, que pueden ser un motor importante para la generación de empleo. Estoy pensando en todo lo referido a la transición ecológica: rehabilitación de vivienda para ganar en eficiencia energética y bienestar, instalaciones de renovables, vehículos eléctricos, potenciación de medios menos contaminantes como la bicicleta, etc.

Podemos recuperar industrias que se han ido perdiendo y deslocalizando víctimas de los mercados globalizados: la industria textil o la relacionada con productos sanitarios, de higiene, informáticos o innovaciones tecnológicas, por poner algunos ejemplos.

Y, por supuesto, hay que reforzar todo lo relacionado con los cuidados, con una mejor calidad en los empleos necesarios para cuidar a nuestros mayores, personas enfermas y dependientes. Hay que darle una vuelta al modelo de las residencias y complementarlo, prou que sí, con un reforzamiento de los presupuestos, la eficiencia en la gestión y las contrataciones en la sanidad pública. Hay que asegurar una sanidad pública de calidad y universal, y apostar más por la Atención Primaria y la salud comunitaria, la prevención de las enfermedades y la reducción de las listas de espera.

Si algo ha representado el sentido común mayoritario de nuestra comunidad durante esta pandemia es lo público, la importancia de no dejar a nadie atrás y fortalecer lo que nos es común. Por eso desde todas las instituciones debemos arrimar el hombro para mejorar la investigación y la ciencia, la cultura, la educación pública y la formación profesional, las políticas activas de empleo, el turismo sostenible y desestacionalizado, la hostelería y pequeños comercios y la red de servicios sociales, entre otras.

Por último, estos meses de confinamiento nos han mostrado las posibilidades del teletrabajo y la evolución de muchas faenas hacia lo digital. Ahí también hay bastante campo para recorrer, en materia de digitalización, más allá de las grandes plataformas que se están forrando, con un apoyo en la comercialización digital de autónomos y pymes

¿Cómo valoras la situación política en el Estado?

Tengo sentimientos encontrados. De una parte, estoy orgulloso de nuestra sociedad, por las muchísimas muestras de apoyo mutuo y solidaridad. Hoy confío en la gente más que hace 4 meses.

De otra, veo un sector de la sociedad que sigue en lo suyo, avaricioso y sin reconocer nuestra fragilidad colectiva y que nos necesitamos como comunidad. Hay una minoría de élites que están intentando generar ruido y debates estériles y dejan claro que no van a regalar sus privilegios. Incluso hay gente humilde que sigue los discursos de las derechas y la ultraderecha. A estos últimos, debemos animar a reflexionar sobre cómo es mejor defender sus intereses y los de la mayoría.

Ninguna institución del planeta estaba preparada para algo así y se echa en falta una voz mundial autorizada y democrática, con rigor científico y conocimientos solventes, para dar las indicaciones puntuales. Esta pandemia no entiende de fronteras y se echa de menos una Unión Europea más proactiva y solidaria, unas Naciones Unidas mucho mejor articuladas y una Organización Mundial de la Salud de verdad, que llevara el timón sanitario desde la participación y el respecto a las singularidades locales.

Hoy más que nunca somos conscientes de la importancia de que estemos en el Gobierno de coalición progresista. Ya vimos y nos acordamos cómo se gestionó la crisis de 2008: se rescató a los bancos y se abandonó a la gente. Ahora no es así. La prioridad del Gobierno central, con todas las limitaciones y errores que puedan cometer, es salvar vidas y no dejar a nadie atrás. Las medidas que ya están en marcha hacia un escudo social que proteja la gente están siendo fundamentales para garantizar ingresos a las familias que han tenido que cerrar temporalmente sus negocios, han dejado de trabajar o ya estaban en una situación complicada. La protección del empleo y de los salarios, el ingreso mínimo vital o la prohibición de cortes de luz y agua son medidas que demuestran que la vida de la gente está en el centro de la acción pública. Si lo comparas con lo que están haciendo Trump, Bolsonaro, Johnson… o lo que dicen Casado y Abascal, la valoración de nuestro Gobierno es buena, con todos sus fallos y dificultades.

¿Crees que el PSOE cumplirá el acuerdo para derogar la reforma laboral?

Unidas Podemos reivindica que los acuerdos se cumplan. Sabemos que el papel lo sostiene todo y para pasar de las musas al teatro hay que mojarse y articular acciones políticas valientes. La derogación de la reforma laboral es una de ellas, para acabar con una época en la que hemos perdido capacidad de negociación colectiva, se han abaratado los despidos y se ha generalizado la vulnerabilidad y la precariedad laboral. Esto tenemos que revertirlo y es un compromiso del actual Gobierno, firmado en el pacto entre el PSOE y UP. Costará más o menos, se llegará hasta donde se llegue porque habrá que negociar con patronal y sindicatos como se está haciendo desde el primer día, pero estoy seguro de que se hará.

Escartín en las Cortes. Foto: Podemos Aragón

Este domingo comenzó el proceso de primarias para la tercera Asamblea Ciudadana de Podemos Aragón. ¿Cómo la afrontas?  

Creo que es el momento de la renovación. Mi aportación va a ser animar a la participación para que haya un relevo político. Siempre digo que no hace falta inventar la rueda: hay que mejorar en organización, participación, formación y arraigo, tanto en el territorio aragonés como en las propuestas y soluciones que ofrecemos a nuestra sociedad.

Afronto la Asamblea Ciudadana con ánimo constructivo y con ganas de ayudar y acompañar a otras personas que darán un paso adelante, a quienes ofrezco mi experiencia, mis conocimientos y mi labor de Portavoz en las Cortes de Aragón, para que Podemos Aragón sea una herramienta mejor, en alianza con otras organizaciones y movimientos sociales.

¿Vas a presentarte? 

Mi intención es presentarme como candidato individual, no para coordinar, como he hecho en los últimos 2 años y medio, sino para acompañar. Creo que debo ser autocrítico y responsable con mis actos y creo que es hora de que otras personas asuman más responsabilidad y vayamos favoreciendo un relevo necesario en una organización que nació para que gente corriente participara en política. Me voy a presentar individualmente, como candidato al Consejo Ciudadano, con el ánimo de que, si la Asamblea lo considera oportuno, pueda acompañar a gente nueva que coja las riendas de esta nueva fase. Creo que es bueno que nuevas personas opten a la coordinación del proyecto en Aragón y que el liderazgo sea compartido. Yo me ofrezco y comprometo a acompañarles, como uno más.  Espero poder seguir contribuyendo con mi labor política, tendiendo puentes no sólo en los ámbitos de las izquierdas, sino más allá, en toda la sociedad. Me gustaría seguir realizando el rol de Portavoz, en relación con todos los partidos y en especial con los 4 con los que compartimos la acción del Gobierno de Aragón, y colaborando desde mi fluida relación en los movimientos sociales.

¿Qué esperas de la próxima fase política? 

Espero que hagamos política útil: que hablemos de los problemas de la gente y busquemos las mejores soluciones. Esa es mi principal motivación porque los retos colectivos son enormes. En las Cortes de Aragón siempre intento ir a lo concreto, al igual que hacen en el Gobierno de Aragón y en el Gobierno de España, donde estamos por primera vez, poniendo en marcha políticas distintas que demuestran a la gente que se puede gestionar y vivir de otras maneras, mejores.

¿Cómo valoras la apuesta institucionalista que diste? 

Tras más de 20 años activo en diversos movimientos sociales, creo que la experimentación popular en colectivos, sindicatos y asociaciones es imprescindible. Allí empujamos, reivindicamos y ponemos en marcha iniciativas transformadoras. De la protesta a la propuesta. Y también creo que la pata institucional es súper importante, porque hay mucho poder en las instituciones que no podemos regalar. La política o la haces o te la hacen, en las calles y también en los parlamentos. Hemos demostrado que podemos ganar y podemos gobernar. Y hay que seguir esforzándonos para alcanzar la confianza y el compromiso de cada vez más gente, tanto en el tejido asociativo como en la apuesta institucional.

Mi valoración personal es muy buena. Con todo el esfuerzo personal que ha supuesto y todas las renuncias y tiempo quitado a mi familia, amigos y a mí mismo, creo que he aprendido muchísimo y quiero seguir aportando mi experiencia al bien común.

Por no decir todo cosas positivas, también diré que el principal reto colectivo que tenemos en el seno de “las fuerzas del cambio” es romper con la deriva hacia lógicas competitivas y de confrontación entre compas. Debemos aprender a cooperar y trabajar juntas, con más debate y respeto a la diversidad. En esto hay muchísimo que avanzar, porque la política debe sacar lo mejor de nosotros mismos y en estos años en muchos casos no hemos conseguido sacarlo.

Se cumple un año de las elecciones municipales y aragonesas. ¿Crees que en ambos ámbitos la apuesta que hizo Podemos fue la correcta? En concreto, ¿con la salida de Podemos de la coalición Zaragoza en Común? ¿Y con la participación en el Gobierno de Aragón?

El retroceso electoral en Aragón es evidente y es fruto de múltiples causas compartidas en todo el estado. La falta de acuerdos hacia un frente amplio puede ser uno de ellos. Yo asumo mi parte de responsabilidad, porque la tengo. Al hilo de lo que decía en la respuesta anterior, no hemos sido capaces de abrir un espacio fraterno y cooperador de más personas, organizaciones y movimientos sociales, unidos en objetivos tan claros como una misma papeleta electoral u objetivos estratégicos a medio y largo plazo. Esto lo tenemos pendiente y me comprometo a mejorar para ayudar a tender puentes.

Tanto Zaragoza en Común como Podemos Equo en Zaragoza no obtuvieron los votos suficientes para gobernar. Yo no sé si juntos habríamos conseguido más, pero sí que reconozco que la separación en distintas candidaturas ha generado una grieta entre muchas personas que tienen muchísimas más sintonías que diferencias. Por eso debemos restablecer los cauces para entendernos. Esto ha pasado en Zaragoza, pero también en muchos otros municipios no sólo de Aragón sino por todo el estado. La reconfiguración del “espacio del cambio” es fundamental para los próximos años.

Con respecto a nuestra labor en el Gobierno de Aragón estoy satisfecho. La gestión está plagada de dificultades y nos toca cabalgar contradicciones. Por eso el diálogo es tan importante, no sólo con nuestros socios de PSOE, CHA y PAR, sino también con IU y otras fuerzas de la oposición (cuando nos dejan y no se ponen en plan destructivo). Hemos conseguido que en Aragón no haya un gobierno de derechas, que estaría gestionando esta crisis como siempre lo hacen y vemos en el Ayuntamiento de Zaragoza del PP y Cs, sostenido por VOX: se olvidan de la gente corriente, pero nunca de las élites, para las que siempre hay algún proyecto que les beneficie. Es una síntesis muy simplista, pero responde a la realidad. En Aragón hemos logrado un Gobierno que es inédito. Nos faltó sólo un diputado para tener mayoría “de izquierdas” y, aun así, este ejecutivo defiende y fortalece los servicios públicos y trabaja en políticas feministas y ecologistas. El pacto de Gobierno, que tocará reeditar por el coronavirus, no está nada mal para la correlación de fuerzas electorales que dejaron las urnas.

¿Cuáles crees que son los principales retos colectivos que tiene Podemos Aragón por delante?

En síntesis: Cooperación, participación, formación y arraigo, en Podemos y más allá, hacia la construcción de un frente amplio aglutinador y cooperativo.

¿Y los retos de Aragón como país?

Aragón necesita una financiación justa, que pasa por una mejor gestión de sus competencias propias, con unos impuestos progresivos que permitan repartir la riqueza. También pasa por el compromiso, tanto del Gobierno central como de la Unión Europea, para que lleguen los fondos necesarios para financiar áreas tan esenciales y en nuestras manos, como la sanidad, la educación, el empleo o las políticas agrarias y rurales, entre otras muchas. Tal y como está planteado el sistema político y económico, con los actuales recursos, es imposible invertir en mejoras notables.

Por otra parte, Aragón creo que necesita un mayor reconocimiento, ajeno pero también propio. Creo que nos falta orgullo propio, con toda la humildad del mundo, de que aquí hacemos muchas cosas bien. Creo que es bueno conocernos más y reconocernos como un pueblo con enormes virtudes. A veces creo que nos minusvaloramos.

Y, por supuesto, en el marco de los debates políticos, que volverán en cuanto pase el coronavirus, desde Aragón debemos reivindicar la descentralización democrática, para que Ayuntamientos, entidades locales y la propia Comunidad Autónoma dispongamos de más capacidad de hacer políticas propias en beneficio de la gente. Esto es imprescindible si queremos mejorar nuestra democracia, siempre en un modelo político en el que se garantice la equidad de todos los territorios. Ser menos no debería restarnos derechos, como ha pasado hasta ahora. No queremos ser más que nadie, pero tampoco que haya deudas históricas con Aragón que deben saldarse cuanto antes.

Todo esto en un contexto de calentamiento global y de límites de los materiales finitos que se están acabando. La acción ecologista debe ser transversal y coordinada, para que todo lo que hagamos tenga el prisma de la sostenibilidad hacia un futuro incierto, en el que debemos adaptarnos y cambiar muchas cosas para garantizar la vida digna a las generaciones venideras.

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