Tres años después de 'Al salir del barrio', su brillante debut, Miguel Ángel Conejos regresa a la margen izquierda de Zaragoza, dejando a un lado la autoficción, con 'Nueve Gatos', su segunda novela. Una historia de liberación. De muchas liberaciones. De personajes oprimidos que se rebelan y rompen sus cadenas a ritmo de soul en una ciudad asfixiante y violenta.
"Hoy es el día. Al fin ve la luz 'Nueve Gatos', una novela con la que he disfrutado de cada parte del proceso", apunta el periodista, ilustrador, cocinero y colaborador habitual de AraInfo en sus redes sociales. Editada de nuevo por Ovejas Negrax, el segundo trabajo literario de Conejos, un "thriller de clase y amistad inquebrantable", ya está a la venta en la web y también en las librerías, gracias a la distribución de Traficantes de Sueños.

"De esto va 'Nueve Gatos', del amor verdadero por tus colegas, tu familia y tus compas"
'Nueve Gatos' cuenta con un prólogo de Ignacio Pato Lorente, y la también periodista y colaboradora de AraInfo Rocío Durán ha sido la encargada de escribir la sinopsis. "A veces, el amor te obliga a hacer cosas por el bien de los demás, incluso cuando sabes que, al hacerlo, esa persona podría llegar a odiarte. De esto va 'Nueve Gatos', del amor verdadero por tus colegas, tu familia y tus compas", describe Durán para añadir: "Es una oda a la pasión religiosa por el crujiente de un huevo-gamba, a la adoración de unos ideales que podrían destruirte, a la ternura con la que se coloca la aguja de un tocadiscos y a ese requiebro en el alma que produce la venganza".
"Nueve Gatos' es el exorcismo del fantasma de una ciudad que se pela de frío en invierno y se achicharra en verano. Todo ello contado a través de las entretelas de una familia normal. Ya sabes, de esos que cambiaron la casa del pueblo por los bloques sin ascensor (social) para llenar los bolsillos corruptos de las otras familias, las de los apellidos compuestos. Esta novela es el presente de todo lo que queda de eso, que no es poco, y de qué se puede hacer con esos demonios que, a veces, son personas, y otras, ideas", remarca Durán para afirmar: "Tienes entre tus manos puro antifascismo, odio de clase y unas ganas increíbles de construir algo nuevo y brillante".

