Al salir del barrio: érase una vez en La Jota

El periodista e ilustrador Miguel Ángel Conejos presentó este lunes en La Pantera Rossa de Zaragoza, en un ambiente de reencuentro y de emociones compartidas, su primera novela, 'Al salir del barrio'. Un relato cercano, dinámico, divertido, violento, liviano y duro, que te atrapa hasta el final.

Miguel Ángel Conejos en el centro, acompañado de Iker González y Samar Ahmas, en la presentación en La Pantera Rossa de su libre 'Al salir del barrio'. Foto: AraInfo

Podría haber sido otro barrio, cualquier barrio humilde y obrero de Zaragoza. Pero fue en La Jota donde nació el periodista e ilustrador Miguel Ángel Conejos un verano de 1976. Unos meses antes de que el punk estallará en la cara de todo lo establecido. Y es en La Jota desde donde arranca 'Al salir del barrio', su primera novela, editada por Ovejas Negrax, que acaba de ver la luz después de varios años de trabajo, "de coleccionar recuerdos, masticarlos, sufrirlos y disfrutarlos para transformarlos en ficción".

Este lunes, 30 de mayo, Miguel Ángel, MA o Mac para sus amistades, presentó su libro en Zaragoza, en un Centro Social Librería La Pantera Rossa lleno hasta los topes y en el que se agotaron rápido todos los ejemplares. Samar Ahmad, psicóloga de atención temprana, y yo tuvimos la suerte de acompañar a nuestro amigo en el acto. En un ambiente de reencuentro, de emociones compartidas.

Miguel Ángel "suele posicionarse desde lugares inéditos. Lugares no comunes, que abren nuevos caminos", afirmó Samar en la presentación. Mac escribe con lápiz afilado. De frente. Siempre de frente. Frases cortas como disparos en la sien. Como queda claro en los cerca de 300 artículos que ha firmado en AraInfo en los más de cinco años que estuvo codo con codo con nosotras. Haciendo suyo el lema que Woody Guthrie llevaba pintado en su guitarra: This machine kills fascists. También ha publicado en El Salto, Gara o ElDiario.es. Y desde hace unos años, junto a Marta, su compañera, nos regalaban cada domingo un episodio del programa de radio Colmenas Tapizadas. Un relámpago cultural contra el aburrimiento en el quedaba reflejada otra de las pasiones de Miguel Ángel, la música. Y que deseamos, con muchas ganas, que vuelva a las ondas.

'Al salir del barrio', el libro de Miguel Ángel, empieza ya en un inquietante año, 1984. Esa fecha marcada por Orwell en su distopía no tan distópica. Años en los que la heroína y el SIDA hacían estragos entre la juventud. Años de paro, huelgas, ETA, terrorismo de estado y guerra fría. Un libro de recuerdos, de historias de ficción mezcladas con anécdotas reales que sirven de transición para contar otras historias, de lugares comunes, de aquellos años que vivimos a toda velocidad. Historias de violencia en una sociedad excesivamente masculinizada, de subculturas y antifascismo, de huida, de una clase obrera vapuleada. Un libro que te atrapa, que estremece, pero también te hace reír. "Un relato cercano, dinámico, divertido, violento, liviano y duro… que te tiene enganchada pasando las páginas con ansias de saber cómo sigue hasta el final", apuntó Samar.

Portada del libro 'Al salir del barrio', de Miguel Ángel Conejos.

Un libro con el barrio de La Jota como protagonista, en el que desgrana el paso de la infancia a la adolescencia. La de un niño que ya deja ver su carácter antiautoritario, de rebeldía ante lo normal, una normalidad aburrida y nada atractiva. En una Zaragoza de polígonos industriales, de periferias. De las últimas chabolas erradicadas por operaciones urbanísticas. Dónde las jeringuillas adornaban con mal gusto las plazas y parques. Una ciudad que iba creciendo a poquitos, como cuenta Mac en las páginas de su novela en la que "asistimos al momento, de una paulatina toma de consciencia de sí como sujeto. Toma consciencia de las diferencias, de lo que es y no es; de lo que quiere y no quiere, lo que le gusta y no le gusta, generando odios y alianzas en torno a estas diferencias claras, marcadas y determinantes para nuestro protagonista", detalló Samar.

Quienes conocemos a Miguel Ángel vemos su reflejo en las páginas de este libro. "Reconocemos sus evidentes tintes autobiográficos, que narra precisamente, los inventos, identificaciones, elecciones, que el protagonista va tomando para conseguir salir del barrio. El barrio como metáfora del núcleo familiar, tomando el sentido más amplio", explicó Samar. Yo le recuerdo en la puerta del Planta Baja, un skinhead grande, sonriente, con su Lonsdale granate o su Fred Perry negro dos tallas más pequeño. Un par de años mayor, y eso con 15 años era una buena diferencia. Miguel Ángel nos transmitió entonces su pasión por la música. Una música que cobra vida en el libro. Que nos servía de puerta de entrada al mundo. Entonces no existía internet. El punk, el ska, el Oi! comenzaban a ser nuestros sonidos de referencia, ritmos que martilleaban nuestras por entonces cabezas rapadas, al dos, como relata Mac. Kortatu, RIP, La Polla, Decibelios, Dr. Calypso, 4 Skins, The Clash borraban en las TDKs a grupos de los que empezábamos a renegar. "A veces me preguntaba por qué tenía esas mierdas grabadas. Como si no las hubiera grabado yo", escribe Miguel Ángel. "De repente una línea de bajo, me removió las entrañas. Nosotros sentimos odio y os vamos a hacer odiar. Me sentía plenamente identificado con todo lo que decían… Todo me resultaba extrañamente personal", citó Samar.

'Al salir del barrio', con prólogo del periodista Miquel Ramos, también es un libro de amistad, de bandas, de skinheads. Un estilo que los medios de comunicación demonizaron, dando voz a la versión policial, la oficial. Para ellos todos eran violentos neonazis. Los nazis. Los nazis que empezaron a inundar el Ligallo Fondo Norte. Los nazis de Kripo, los nazis de Thule. Los "malditos" nazis por todas partes. A los que se sumaban fachillas de instituto, maquineros y pijos. Pero había otros skinheads, precisamente las y los que se enfrentaron a la ultraderecha en la calle con todas sus consecuencias. Skinheads antifascistas. En un clima de violencia constante. Tiempos en los que corrimos más que nunca, unas veces delante, otras detrás. En el que o pegabas primero o te pegaban. Una historia que "nunca fue bonita y por el camino se perdió a gente maravillosa" -recuerdo especial para Guillem, Roger o Carlos-. Una lucha que terminó por aplacar a aquellos neonazis respondiendo con violencia a su odio. Pero aquellos nazis nos robaron mucho tiempo de nuestras vidas, lamenta Mac.

Parafraseando a Biznaga, uno de los últimos grupos que he descubierto gracias a Mac y Marta. Fue un tiempo acelerado. Barrios en ebullición. El asco era un rasgo generacional. Y aún nos dura la resaca.

Entrevista próximamente...

En unos días mis compañeras Rocío Durán y Berta Comas publicarán una entrevista a Miguel Ángel Conejos en este medio, AraInfo. Así que hasta aquí podemos leer. De momentos, puedes escuchar el audio completo de la presentación del libro:

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