La tumba de María Domínguez, declarada Lugar de Memoria Democrática

Fue la primera mujer al frente de un ayuntamiento en la Segunda República. Asesinada por el fascismo en 1936. Sus restos descansan ya en el cementerio de Fuendejalón, gracias a los esfuerzos de Afaaem.

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María Domínguez Remón. Imagen de la Revista Ahora, 27-10-1932.

El Consejo de Gobierno del Ejecutivo aragonés ha aprobado este miércoles el decreto por el cual se declara la tumba de María Domínguez Remón, ubicada en el cementerio de Fuendejalón, Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto de Interés Cultural, Lugar de Memoria Democrática de Aragón. Este enclave se suma así al Barranco de la Bartolina, la cárcel de Benabarre y la tapia del cementerio de Torrero de Zaragoza, que ya cuentan con esta figura de protección.

El decreto de declaración define la tumba de María Domínguez como un "lugar de especial relevancia simbólica e histórica" en el marco de la Guerra de 1936 por ser "el enclave donde reposan los restos de la primera mujer alcaldesa democrática del país, un símbolo de la represión al haber sido asesinada por sus ideas republicanas y de libertad". Con este nombramiento como Lugar de Memoria, el Gobierno de Aragón busca "garantizar la valoración, preservación y protección de este espacio como símbolo de homenaje y reconocimiento a la figura de María Domínguez".

El pasado mes de enero, después de tres días de trabajo, el cuerpo de María Domínguez fue localizado en el cementerio de Fuendejalón, donde fue fusilada el 7 de septiembre de 1936. Junto a los restos aparecieron una peineta, cuatro horquillas del pelo, dos botones y restos de unas sandalias. El análisis genético y antropológico encargado por la Dirección General de Patrimonio Cultural permitió confirmar que los restos encontrados correspondían a María Domínguez. Junto a ella se encontró el cuerpo de un varón que no ha sido identificado.

Tras estos trabajos para buscar y exhumar el cuerpo de María Domínguez, impulsados con vehemencia por la Asociación de Familiares y Amigos de los Asesinados y Enterrados en Magallón (Afaaem), con el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte y en colaboración con el Ayuntamiento, los restos de la alcaldesa fueron reinhumados en Fuendejalón en septiembre.

María Domínguez Remón

María Domínguez nació en Pozuelo de Aragón (comarca Campo de Borja), en 1882. Republicana y socialista, trabajó por la igualdad social, los derechos de la mujer y la educación infantil. Se hizo maestra en Zaragoza y ejerció en varios destinos.

Desde 1916 escribió en prensa, en medios como “Ideal de Aragón”, “Vida nueva” y “El País” y se ganó el prestigio como conferenciante. Publicó algunas de sus conferencias (sobre feminismo, socialismo y mujer, y futuro de los derechos de las mujeres) en un volumen titulado 'Opiniones de mujeres'.

Instalada en Gallur (Ribera Alta del Ebro) desde los años 20, tras la dimisión del Ayuntamiento en pleno, en 1932, presidió la comisión gestora que se hizo cargo del gobierno municipal convirtiéndose en la primera mujer al frente de un ayuntamiento en Aragón y el Estado español en la Segunda República.

Tras el golpe militar fascista del 18 de julio de 1936 se refugió en su localidad natal, donde fue delatada y encarcelada. El 7 de septiembre fue fusilada en Fuendejalón. Pocos días antes había sido asesinado también, en Tabuenca, su segundo marido, Arturo Romanos, socialista y vecino de Gallur. La tradición oral apuntaba a que sus restos habían sido sepultados en una fosa en el cementerio de este municipio del Campo de Borja.

La asociación Afaaem instó al Gobierno de Aragón a realizar los trabajos de localización, exhumación e identificación de sus restos, así como la dignificación del espacio donde ahora han sido enterrados ella y la otra víctima hallada en la misma fosa. El 29 de enero se llevaron a cabo los sondeos previos para la localización de la fosa y se procedió a la exhumación del cuerpo de una mujer, con un orificio de bala en el cráneo que le causó la muerte. El Gobierno de Aragón y el Ejecutivo español se apresuraron a afirmar que era María Domínguez, sin tener la confirmación del ADN. Una confirmación que llegaba un mes después, un tiempo muy corto en comparación con otras identificaciones.

El 5 de septiembre, 85 años después de su asesinato a manos del fascismo, los restos de María Domínguez pudieron por fin descansar. Ese día, como relató este medio en una crónica de Rocío Durán, tuvo lugar un homenaje, una jornada de contradicciones en la que las palabras de amor y lucha de Afaaem compartieron espacio con la osadía de Javier Lambán que llegó a defender la Ley de Amnistía de 1977 que encubrió los delitos de lesa humanidad, genocidio y desaparición forzosa de la guerra y de la dictadura. Ese mismo mes, el Ayuntamiento de Fuendejalón la nombró Hija adoptiva.

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