El Tribunal Supremo ordena volver a juzgar a Otegi y sus cuatro compañeras y compañeros de Bateragune

Esta es la primera vez que se repite un juicio anulado por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Arnaldo Otegi, Rafa Díez, Sonia Jacinto, Miren Zabaleta y Arkaitz Rodríguez ya cumplieron las condenas de 31 años de cárcel en total. "Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar", ha respondido Otegi, tras conocer la decisión del Supremo.

Otegi
Miren Zabaleta, Arnaldo Otegi, Rafa Díez, Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez. Foto: Aritz Loiola (NAIZ).

El Tribunal Supremo ha acordado este lunes por unanimidad que se juzgue de nuevo a Arnaldo Otegi, Rafa Díez, Sonia Jacinto, Miren Zabaleta y Arkaitz Rodríguez por el ‘caso Bateragune’ en la Audiencia Nacional española. Se trata, tal y como ha informado Naiz, de la primera vez que se repite un juicio anulado por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Esta decisión sin precedentes volverá a juzgar el caso por el que ya cumplieron hasta el último día las condenas de 31 años de cárcel en total. En una breve nota, el pleno jurisdiccional de la Sala Segunda del Tribunal Supremo asegura que esta decisión llega “en cumplimiento” de la sentencia del TEDH que consideró vulnerado el derecho a una jueza o juez imparcial.

La decisión se ha adoptado por el Pleno de la Sala, compuesto por 16 magistrados, según aseguran en una breve nota en cumplimiento del art. 4.2 del protocolo 7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que excluye la prohibición de doble enjuiciamiento en supuestos como el que ahora se resuelve.

La sentencia -de la que es ponente el magistrado Miguel Colmenero- aseguran es coincidente con el criterio de la Fiscalía del Tribunal Supremo que interesó la celebración de un nuevo juicio para evitar que los hechos quedaran imprejuzgados. Este posicionamiento de la Fiscalía coincide con las peticiones al respecto que realizó en su día la asociación de víctimas Voces contra el Terrorismo, vinculada a Vox. Esta decisión contradice a la Audiencia Nacional que se posicionó contraria a repetir el proceso. La defensa de Otegi y de otros juzgados por Bateragune, por su parte, habían pedido que la nulidad de las sentencias.

En la nota publicada aseguran desde la sala que se fundamentan “en los precedentes de la propia jurisprudencia de la Sala” sin explicar a qué precedentes hacen referencias dado que es la primera vez que se repite un juicio anulado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos desde que en 2015 se legisló cómo aplicar las sentencias, y después de que el propio Supremo cerrara el caso en cumplimiento de la sentencia de Estrasburgo que dictaminó que no tuvieron un juicio justo.

Los razonamientos jurídicos de la sentencia, de la que es ponente el magistrado Miguel Colmenero, se conocerán más adelante.

"Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar"

"Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar", ha escrito en Twitter el coordinador de EH Bildu, Arnaldo Otegi, tras conocer la decisión del Supremo.

También ha reaccionado a la decisión otro de los condenados en aquel sumario, el secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez: "Doce años después de nuestra detención, tras haber pasado en la cárcel seis años de forma absolutamente injusta e ilegal, tras una anulación europea y sin que siquiera exista ya esa organización, han decidido volver a juzgarnos por pertenencia a ETA. ¿Democracia? ¿Qué democracia?", ha expresado Rodríguez.

Condena de 2012

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo anuló el pasado 31 de julio la sentencia de 2012 que les condenó a penas de entre seis años y seis años y medio de prisión por un delito de pertenencia a organización terrorista, siguiendo el criterio del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que determinó que la Audiencia Nacional vulneró el artículo 6.1 del Convenio Europeo, ya que entendía el "temor legítimo" de los acusados a una falta de imparcialidad del tribunal.

En su sentencia de noviembre de 2018 --que adquirió firmeza en febrero de 2019--, el TEDH consideró que el juicio de la Audiencia Nacional no cumplió con todas las garantías, al formar parte del tribunal la magistrada Ángela Murillo, quien anteriormente, en marzo de 2010, había sido apartada por supuesta falta de imparcialidad en un juicio anterior por enaltecimiento del terrorismo en el que estaba acusado también Arnaldo Otegi.

En aquella vista oral, Murillo preguntó a Otegi si condenaba a ETA y, ante la negativa de éste a ofrecer una respuesta, la juez le dijo que ya sabía que no le iba a contestar.

El Supremo apartó a la magistrada del caso, que ejercía de presidenta del tribunal, al apreciar en ella "prejuicio". La vista oral fue repetida y Otegi resultó absuelto en ese procedimiento.

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