La Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) ha instado al Ayuntamiento de Zaragoza a tramitar varias denuncias de carácter ambiental presentadas en los últimos meses y a reconocer a la entidad como parte en los posibles procedimientos sancionadores. Según la organización, hasta ahora no ha recibido respuesta formal sobre varias de estas denuncias ni información sobre la apertura de expedientes.
ANSAR, que recuerda que es “el colectivo naturalista más antiguo de la comunidad de Aragón”, señala que viene trasladando a las administraciones “aquellos hechos que considera que, presuntamente, pueden ser constitutivos de infracción administrativa al objeto de que se investiguen”.
La entidad subraya además que la jurisprudencia reconoce su derecho a participar en estos procedimientos. En concreto, cita una sentencia del Tribunal Supremo de 2017 que reconoce “la legitimación de las asociaciones ecologistas (…) no solo para formular denuncias sino también para ser parte en los procedimientos sancionadores ambientales”.
En este contexto, la organización afirma que ha presentado varias denuncias administrativas ante el Ayuntamiento de Zaragoza que, “salvo error u omisión de ANSAR, o bien no se han tramitado, o bien, si se han tramitado, el Ayuntamiento de Zaragoza no ha tenido a ANSAR como parte en los procedimientos”.
Denuncias en el Parque Grande a Roto Zaragoza
Uno de los casos señalados por la asociación se refiere al establecimiento hostelero Roto Zaragoza, situado en el Parque Grande José Antonio Labordeta. En diciembre de 2025, ANSAR solicitó al Ayuntamiento que inspeccionara “la utilización de música en los establecimientos hosteleros del Parque Grande a fin de verificar que se cumple con la normativa de aplicación”.
La asociación también pidió que, en caso de detectarse incumplimientos, se incoara el correspondiente expediente sancionador y que se le reconociera como parte interesada en el procedimiento. Además, solicitó que se adoptaran medidas “para garantizar la protección del Parque Grande José Antonio Labordeta y que se conserve con mayor cuidado e interés las zonas verdes de la ciudad”.
Según ANSAR, el escrito no obtuvo respuesta municipal y fue reiterado en enero de 2026. Posteriormente, en febrero, la Policía Local informó a la asociación de que se habían realizado varias inspecciones y que las denuncias habían sido remitidas a los órganos instructores para su tramitación, aunque el cuerpo policial indicaba desconocer el estado del procedimiento.
Pese a ello, la entidad asegura que “al día de la fecha, ANSAR no ha tenido noticia alguna de la incoación de ningún expediente sancionador por parte del Ayuntamiento y, si se ha incoado, no se le ha tenido a ANSAR como parte”.
Posibles daños al arbolado
También en el Parque Grande, ANSAR denunció en diciembre de 2025 una presunta contravención de la normativa de protección del arbolado urbano en el entorno del mismo establecimiento hostelero. En su escrito solicitaba que se tramitara “un expediente sancionador para depurar responsabilidades y, en su caso, imponer sanciones”, además de medidas cautelares para “garantizar la protección del arbolado”.
La asociación indica que no recibió respuesta a esta denuncia y que reiteró su solicitud en enero de 2026, sin obtener contestación hasta el momento.
Obras en la calle Manuel Lasala
Otro de los casos señalados por ANSAR está relacionado con la ejecución de obras públicas en la calle Manuel Lasala. En noviembre de 2025, la organización presentó un escrito por la “presunta contravención de la regulación de la Ordenanza Municipal de protección del arbolado urbano”.
En ese documento solicitaba que se tramitara un expediente sancionador, que se le reconociera como parte interesada en el mismo y que se adoptaran medidas cautelares para evitar posibles daños al arbolado. La entidad afirma que tampoco recibió notificación alguna tras presentar la denuncia y que reiteró su petición en enero de 2026 sin respuesta.
Daños en el escarpe de Alfocea
La asociación también denunció en diciembre de 2025 daños ambientales en el escarpe de Alfocea relacionados con el tránsito de bicicletas de montaña. Según el escrito presentado, se habrían producido “daños causados por el tránsito de bicicletas (…) por trocha abierta para descenso violento del mismo, con instalación de diversos materiales ajenos a la naturaleza”.
ANSAR solicitó que se tramitara un expediente sancionador por “alteración del medio físico, daños en vegetación natural y molestias a fauna protegida”, además de medidas cautelares y la restauración del espacio afectado. La organización asegura que tampoco ha recibido respuesta a esta denuncia tras reiterarla en enero de 2026.
Petición al Ayuntamiento
Ante esta situación, ANSAR insta al Ayuntamiento de Zaragoza a tramitar las denuncias ambientales presentadas y a reconocer a la asociación como parte en los procedimientos sancionadores que puedan derivarse de ellas. Según señala la entidad, esta participación se ampara en la legislación ambiental y en la jurisprudencia del Tribunal Supremo.

