Las explicaciones han sido insuficientes, persisten muchas incógnitas". Así se ha expresado la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, tras las cuatro horas que ha durado la comparecencia de este jueves de la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, ante la comisión de secretos oficiales del Congreso para hablar del espionaje político, el conocido como caso Pegasus. En esta comisión están representadas diez fuerzas políticas, entre ellas, por primera vez, EH Bildu, la CUP o Esquerra Republicana de Catalunya.
"Todas las sorpresas que según la ministra Margarita Robles nos íbamos a encontrar en esta comisión brillan por su ausencia", ha añadido Aizpurua para subrayar que la comisión de investigación, tumbada por PSOE, PP, Ciudadanos y Vox, "sigue siendo más necesaria que nunca". "No hay secretos. Ni oficiales ni extraoficiales. No se ha dicho nada que el CNI no haya filtrado ya", ha declarado Gabriel Rufián, portavoz de ERC, otro de los partidos espiados con Pegasus, tras salir de la comisión.
El portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha afirmado que salen de la comisión "más preocupados de lo que entramos". "Por lo que se ha contado se refuerza la necesidad de asumir responsabilidades políticas. No las reduce sino que las refuerza. Si el gobierno desclasifica lo que allí se nos enseñó y no puedo revelar por ley, se entenderá lo que quiero decir todavía mucho mejor", ha dicho.
En su comparecencia, la responsable del CNI ha reconocido un espionaje "legal", avalado por el Tribunal Supremo español. En principio se había filtrado 18 políticos independentistas catalanes espiados, pero este viernes algunos medios hablan de 29 personas reconocidas por el servicio secreto, aunque Esteban eludió detallar once de los nombres. Cabe recordar que la investigación de Citizen Lab, publicada por The New Yorker, detalla 65 personas espiadas, críticas con el régimen del 78. Entre los políticos espiados, reconocidos por el CNI, está el president del Govern de Catalunya, Pere Aragonès, el diputado de la CUP Carles Riera, y personas del entorno de Carles Puigdemont.
Así, Paz Esteban ha afirmado que sus "responsabilidades" como directora del CNI se limitan a esas 29 escuchas y se ha desvinculado del resto de casos, incluidos el del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la ministra de Defensa, Margarita Robles. A preguntas de las y los portavoces, Esteban ha dicho desconocer el origen de esos ataques aunque algunas fuentes han señalado que habría apuntado a "potencias extranjeras", sin más concreción, y también a otros "organismos del Estado", con aval judicial o sin él.
En este sentido, el diario vasco Naiz apunta que, según la explicación de Esteban, "en realidad serían tres tipos de espionajes con Pegasus los detectados: uno oficial y 'legal', practicado probablemente sobre el CNI contra independentistas, en 18 casos que no se conocen; otro también contra la disidencia catalana y posiblemente vasca pero extraoficial e ilegal, en el que entrarían los restantes 47 casos detallados por The New York (llevado a cabo por elementos del CNI u otros cuerpos policiales); y un tercero realizado contra el presidente del Gobierno y uno o dos ministros de alto peso político, la de Defensa y el de Interior, en este caso a través de un agente 'exterior', aunque sin descartar completamente a las 'cloacas' del Estado".
Tras escuchar a la responsable del CNI, los partidos independentistas, víctimas del espionaje político, han insistido en que el Congreso tiene que investigar el caso Pegasus. Desde ERC han anunciado que registrarán una petición de comisión de investigación para que el Congreso abra pesquisas sobre este asunto y tanto Junts como la CUP han pedido que se desclasifiquen los documentos que les ha mostrado Paz Esteban. Por su parte, Aragonès urge al Gobierno español a asumir responsabilidades y que diga públicamente quién y por qué ordenó espiarlo: "Exigimos una respuesta al más alto nivel".
Por su parte, Moncloa se ha desligado del espionaje admitido por la directora del CNI, según informa Público. "Ni lo sabe, ni lo debe saber", señalan desde el entorno de Pedro Sánchez tras las informaciones conocidas este jueves. Sitúan el espionaje a independentistas como "algo ajeno al Ejecutivo" según "la separación de poderes". PP, Vox y Ciudadanos se han dado por satisfechos con las explicaciones ofrecidas en el Congreso por la directora del CNI.


