El Estado español espía a sus opositores con el spyware israelí Pegasus

Más de 30.000 activistas de los derechos humanos, políticos, periodistas y abogados de todo el mundo han sido atacados por sus gobiernos con el spyware israelí Pegasus. En el Estado español se ha confirmado el espionaje a 65 personas críticas con el régimen del 78.

Pegasus

Los programas maliciosos -malware- se instalan en el dispositivo -teléfono principalmente- sin que lo sepa la persona usuaria al venir ocultos junto con otros programas instalados de manera consciente, descargados al clicar en un enlace o un archivo adjunto. Dentro de la ‘clasificación malware’ tenemos también los spyware -programa espía- diseñados para infiltrarse en los teléfonos móviles para conocer toda su actividad y controlar alguna de sus funciones. Uno de los más ‘famosos’ es Pegasus, fabricado por la multinacional israelí NSO Group con el apoyo del propio gobierno israelí, que ya era calificado en 2021 por los EEUU como “una amenaza para la seguridad nacional”.

Sin embargo, la multinacional israelí NSO Group ha comunicado oficialmente que “únicamente vende su software -spyware- Pegasus a otros gobiernos, cuerpos de seguridad, policías, y servicios de inteligencia para combatir el crimen y el terrorismo”.

Así, algunas fuentes ‘anónimas’ de NSO Group han asegurado que “España es cliente de NSO Group desde 2015. Estábamos muy orgullosos de ellos como clientes”. El spyware Pegasus que permite leer mensajes, acceder a contenidos del móvil e incluso activar en segundo plano componentes del móvil como la cámara o el micrófono, ha sido el spyware utilizado por el Estado español para espiar a 65 personas críticas con el régimen del 78.

Al menos 65 personas críticas con el régimen del 78 espiadas por el Estado español

Una demoledora investigación del digital 'The New Yorker' demuestra que el Estado español emplea el spyware Pegasus contra activistas de los derechos humanos, políticos, periodistas y abogadas espiando sus comunicaciones y controlando las funciones de sus dispositivos móviles.

El largo reportaje, titulado 'Cómo las democracias espían a sus ciudadanos' y firmado por Ronan Farrow, empieza explicando cómo el eurodiputado de ERC que sustituyó a Oriol Junqueras, sospechó que estaba siendo víctima de espionaje a través del móvil y contactó con el investigador de seguridad Elies Campo, colaborador del Citizen Lab, un grupo de investigación con sede en la Universidad de Toronto que se centra en los abusos de los derechos humanos empleando alta tecnología. Es esta entidad la que ha podido corroborar que, efectivamente, el móvil había sido rastreado por su actividad política, así como el de otras sesenta personas más, fundamentalmente independentistas, catalanes y vascos.

Entre las más de sesenta personas espiadas están el presidente de Catalunya Pere Aragonès, los expresidentes Artur Mas y Quim Torra, personas próximas al expresidente y ahora eurodiputado Carles Puigdemont como su esposa Marcela Topor, el eurodiputado Toni Comín, el empresario Joan Matamala, el jefe de su oficina Josep Lluís Alay, Josep Rius, o los abogados Gonzalo Boye o Jaume Alonso Cuevillas.

También se encuentran entre los afectados el abogado de ERC Andreu Van den Eynde, y diputados o líderes republicanos como la secretaria general Marta Rovira, el conseller Roger Torrent, Sergi Sabrià, Ernest Maragall, Meritxell Serret, Josep Maria Jové y Xavier Vendrell, la presidenta del Parlament catalán, Laura Borràs, el secretario general y ex presidente de la ANC, Jordi Sànchez. el parlamentario Albert Batet, la diputada Míriam Nogueras, la vicepresidenta de la formación, Elsa Artadi, o la exconsellera Meritxell Budó.

El entorno de las entidades sociales independentistas también habría sido víctimas de estos ataques del Estado español, así, además de Sànchez, estaría afectada la actual presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, y el exvicepresidente de Òmnium Marcel Mauri. De la CUP destacan los nombres del diputado en el Congreso Albert Botran, las exparlamentarias Anna Gabriel y David Fernández y el actual diputado Carles Riera. Y del PdCat, David Bonvehí, Marc Solsona y Ferran Bel.

El Estado español a través del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) -servicios secretos- también ha espiado por su actividad política al secretario general y diputado de EH Bildu, Arnaldo Otegi, y al diputado en Madrid Jon Iñarritu.

El Estado español miente sobre su implicación en el spygate a través de sus servicios de inteligencia

La portavoz del Gobierno del Estado español, Isabel Rodríguez, ha asegurado en rueda de prensa este mismo martes, 19 de abril, que el español es “un estado democrático y de derecho”, pero ha sido incapaz de desvincular sus servicios secretos -CNI- del escándalo.

De hecho, Rodríguez ha recordado que “estas informaciones que se han dado a conocer ahora no son nuevas”, y que el Gobierno español “ya se pronunció al respecto en su momento”, esto es, que no tienen nada que ver con el espionaje político a sus opositores, pero saben desde 2019-2020 que el CNI opera con el spyware israelí Pegasus para controlar los movimientos de la disidencia política: sorber y soplar a un tiempo, a no ser que los servicios secretos españoles no informen a su gobierno y trasladen su información a entidades u organizaciones distintas, lo que todavía sería, si cabe, más grave.

Este miércoles, según informa Naiz, el exdirector del CNI de 2009 a 2019 Félix Sanz Roldán ha eludido pronunciarse sobre si los servicios secretos españoles “investigaron” a más de 60 líderes independentistas catalanes mediante el sistema de ciberespionaje Pegasus. En todo caso, ha avisado de que las explicaciones sobre el espionaje o sobre el papel del CNI solo pueden darse en los ámbitos específicos de control de este organismo. Lo ha hecho en una rueda de prensa en la que ha estado arropado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ha secundado después la línea de defensa del CNI, en los mismos términos.

Tras estas declaraciones gubernamentales las reacciones se han sucedido. El diputado de EH Bildu, Jon Iñarritu, señalaba que “hay un Estado detrás del espionaje masivo. Han intentado obtener información política de manera ilegal. El Gobierno debería actuar de motu propio para aclarar lo ocurrido. No sé a qué espera”.

Desde Bruselas, Carles Puigdemont (JxC), Oriol Junqueras (ERC), Albert Riera (CUP), Elisenda Paluzie (ANC) y Xavier Antich (Òmnium Cultural) han anunciado por la mañana una "ofensiva judicial" en tribunales de varios estados tras la revelación en The New Yorker del espionaje masivo.

Por su parte, horas más tarde, el president de Catalunya, Pere Aragonès, señalaba que “L'operació d'espionatge massiu contra l'independentisme català és una vergonya injustificable. Un atac als drets fonamentals i a la democràcia extremadament greu. Un exemple més de la repressió contra un moviment pacífic i cívic. Arribarem fins on calgui”. “No hace falta ser Sherlock Holmes para mirar al CNI”, ha añadido Aragonès para afirmar que la relación con el Gobierno de Pedro Sánchez queda “afectada”, a la espera de una explicación. En este sentido, el president ha exigido al Gobierno español investigar el caso y asumir responsabilidades y ha calificado Pegasus como el hecho más grave en su relación con Sánchez. Aragonès viajará el jueves a Madrid para reunirse con los partidos espiados -ERC, JxCat, CUP y EH Bildu-.

También el abogado Gonzalo Boyé se preguntaba en redes sociales: “¿El fin justifica los medios?... ya puestos igual torturar o quemar en la hoguera...”.

Finalmente, cabe destacar por su notoriedad la respuesta también en redes de Arnaldo Otegi: “Nos ilegalizaron, nos torturaron, impidieron que pudiésemos presentarnos a las elecciones, han practicado la guerra sucia y el asesinato de Estado. ¿Alguien se sorprende de que nos espíen? Es el Régimen del 78 en estado puro. Subsuelo ético.”

Algunas alternativas para detectar spyware

La entidad Amnistía Internacional liberó una herramienta para detectar la presencia de Pegasus en los dispositivos móviles. Este recurso, denominado MVT (Mobile Verification Toolkit “ayuda a realizar análisis forenses de dispositivos móviles para encontrar signos de posibles intrusiones”. Sin embargo, su uso requiere de conocimientos técnicos avanzados. A grandes rasgos, el procedimiento genera y descarga una copia de seguridad, que MVT analiza para informar si el dispositivo está infectado o no.

Por otra parte, desde la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) recomiendan la instalación de un programa específico llamado Malwarebytes, disponible para sistemas operativos Windows, Mac y Android.

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