Ecomarcha ciclista para visibilizar las amenazas a la sostenibilidad en Malanquilla

Malanquilla se enfrenta a una macroexplotación de ganadería industrial promovida por la empresa catalana Premier Pigs. Varios ciclistas pedalean más de 170 kilómetros para visibilizar las amenazas a la salud y al medio ambiente del entorno próximo al Moncayo.

El pasado sábado 11 de septiembre, la ecomarcha de 2021 hizo su entrada en la localidad de Malanquilla. Esta iniciativa, organizada por Ecologistas en Acción de Zaragoza y Soria, pretende visibilizar las luchas que se llevan a cabo en las dos vertientes del Moncayo, en favor de la salud, el medio ambiente y el desarrollo sostenible.

Malanquilla se enfrenta a una macroexplotación de ganadería industrial que “echará por tierra las posibilidades de supervivencia de una localidad que se asienta en uno de los entornos más saludables de Europa occidental”, según cuenta la organización de la marcha.

Durante los cuatro días de la marcha ciclista las personas participantes han podido conocer de primera mano los problemas a los que se enfrenta el Moncayo. Especialmente en la parte sur, una de las zonas más despobladas de la península y en la que se concentran numerosos proyectos “en los que el beneficio se lo lleva una única empresa y las consecuencias económicas, ambientales y vitales las pagarán las gentes del territorio, presentes y futuras”.

Este hecho se repite a lo largo de toda la “España Vaciada”. En los últimos años esta zona se ha convertido en un ejemplo de primer orden: Mina de Borobia, macroexplotación vacuna de ganadería industrial en Noviercas, proliferación de parques eólicos en Aragón y Soria, macroexplotación porcina de ganadería industrial en Malanquilla

Malanquilla sin Purines lleva casi dos años luchando contra la explotación que propone la catalana Premier Pigs. “Es el mismo problema en todos los pueblos: buscan localidades con poca población porque esperan que no haya contestación. Estos negocios nadie los quiere cerca”, dice Jesús Sampériz, uno de los ciclistas, en la soleada plaza de Malanquilla. Y agrega: “Noviercas, Borobia y Malanquilla apuestan por otro modelo, es imprescindible si se quiere tener futuro. Hace falta que los ayuntamientos tomen nota de la altura de miras que demuestran sus gentes”.

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