Zaragoza ya está en fiestas. Ya han arrancado unas celebraciones, las del Pilar, que en los últimos años hacen cada vez más patente la tensión entre lo abierto, lo plural y lo popular y unas fiestas diseñadas, cada vez más, para mayor gloria de las élites, el sostenimiento del statu quo y que se dotan de una capa de barniz cada vez más reaccionario. Un choque inevitable, cargado de contradicciones, entre el enaltecimiento de esa cosmovisión colonial de la hispanidad y del rancio nacionalismo español que subyace en las fiestas mayores de la capital aragonesa y una celebración ligada a los barrios y sus peñas, a los espacios culturales críticos, las barras y los eventos de colectivos en las calles. La Zaragoza rebelde y la Zaragoza plegada a los de siempre.
El gran evento de apertura de las Fiestas del Pilar ha sido precedido por el tradicional pasacalles, que este año ha pretendido conjugar el deporte, el teatro y el humor.
Ya en una plaza del Pilar abarrotada, 45.000 personas, el acto festivo ha venido precedido de una sorpresa en forma de proselitismo religioso: un videomapping evangelizador sobre una de las torres de la Basílica del Pilar mientras sonaba el "Bendita y alabada". Y no, no hablamos de la canción de Ixo Rai!.

No ha faltado la jota ‘S'ha feito de nuey’, ya habitual de esta gran celebración durante los últimos años, que ha sido precedida por la interpretación, por parte de Mar Giménez, de ‘El olor de Zaragoza’.
Natalia Chueca, actuando como speaker, ha tratado, como es habitual, de acaparar todo el protagonismo posible —con Sara Fernández como escudera—, más allá de su papel institucional. Ha presentado canciones, ha tratado de dirigir al público y ha terminado su actuación con un llamativo: "¡Viva Ceuta!", "¡Viva Zaragoza!", "¡Viva España!" y "¡Viva la Virgen del Pilar!".
Los pregoneros y pregoneras de este año han sido integrantes de la plantilla del Servicio de Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza. Cinco miembros de este cuerpo se han descolgado de la fachada y la Colla de Gaitas de Zaragoza, vinculada a Bomberos de Zaragoza, ha ofrecido una emocionante actuación desde el escenario de la plaza, mientras un bombero municipal ha realizado el ‘baile de la bandera’.
Uno de los momentos más emocionantes previos al pregón de los Bomberos de Zaragoza: verles ondear su bandera ante una Plaza del Pilar llena ❤️#Pilar26 @zcultura @zaragoza_es pic.twitter.com/a0UNf5EmjU
— Fiestas del Pilar. Oficial (@FiestasPilarOfi) October 10, 2026
El pregón propiamente dicho, realizado en nombre del Servicio de Bomberos, Salvamento y Protección Civil del Ayuntamiento de Zaragoza, ha querido recordar a Juan Luis Alonso Lete, bombero de la Diputación de Zaragoza fallecido recientemente durante una actuación en Calatorao, y al soldado de la Unidad Militar de Emergencias (UME) Javier García Sancho, que perdió la vida en el incendio de Las Peñas de Riglos.
Protagonizado por los integrantes del cuerpo Clemente Sánchez Garnica y Esther Fajardo, la lectura del pregón ha tratado de transmitir un mensaje de convivencia cívica y celebración compartida para toda la ciudad.
"Si nuestro servicio de bomberos funciona. Si la protección civil llega a cada rincón de esta ciudad. Es porque sabemos que detrás tenemos a una ciudad entera que no se rinde jamás. Eso es el espíritu zaragozano. Eso es ser de la tierra, de la nobleza y el empuje", ha pregonado Sánchez Garnica.
"Llevad el cachirulo en el cuello con el orgullo de pertenecer a esta tierra. Cantad las jotas con la fuerza del cierzo, bailad en las calles, disfrutad con los niños viendo la comparsa de gigantes y cabezudos, compartid una mesa con los amigos, y abrid los brazos a todos los que vienen de fuera a conocernos. Que todo el mundo sepa cómo se celebra en Zaragoza", ha invitado Fajardo, en un tono más festivo, a las zaragozanas y los zaragozanos momentos antes de dar por comenzadas las fiestas.
Como ya es una tradición, tras el cohete ha sonado el ‘Canto a la Libertad’ de José Antonio Labordeta, que ha sido coreado por toda la plaza, dotando al evento de todos los ingredientes contradictorios que marcan la identidad de las fiestas de Zaragoza.

El punto reivindicativo en la plaza del Pilar lo ha puesto una pancarta de importantes dimensiones de la Coordinadora Juvenil Socialista, en la que se podía leer "Adelante las trabajadoras en lucha", haciendo referencia a distintos colectivos laborales que están protagonizando conflictos en la actualidad.
También se han visto algunos globos con los colores de la bandera palestina y unas pelotas hinchables de grandes dimensiones con apariencia de sandía, fruta convertida en icono de la solidaridad con el pueblo palestino. Un nuevo gesto solidario y de denuncia del genocidio protagonizado por Casa Palestina.
Un año más hemos estado en el pregón de las fiestas del Pilar con la bandera palestina bien alta.
La solidaridad también forma parte de nuestras fiestas.
¡Viva el Pilar y viva Palestina libre! https://t.co/OH72Zh9M9I— Casa Palestina de Aragón (@Casapalestina_) October 10, 2026
El Anti-Pregón pone voz a las bomberas y bomberos forestales
El pregón institucional ha tenido su contrapunto en el tradicional Anti-Pregón de Radio Topo, celebrado en la Madalena y dedicado este año a las bomberas y bomberos forestales de Aragón y a su lucha por unos derechos laborales dignos. Varios cientos de personas han llenado una animada apertura alternativa de las fiestas.
#PILAR26 | El Anti-Pregón de @radiotopo pone voz a las bomberas y bomberos forestales y a su lucha por unos derechos laborales dignos
“¡Viva la clase obrera!”, ha resonado en la Madalena, junto al llamamiento a la huelga general de vivienda del 11N
Más en @arainfonoticias https://t.co/K2qCHjjXmH
— Iker G. Izagirre (@igoiz17) October 10, 2026
Bajo el lema "Un homenaje no es suficiente", la convocatoria ha reivindicado a quienes trabajan en la prevención y extinción de incendios forestales, con la participación de representantes de las BRIF, INFOAR, CGT Sarga, BRIF Daroca y Bravo 50 Aragón. Sus demandas pasan por mejorar las condiciones laborales, reforzar los medios y las plantillas y garantizar una prevención efectiva durante todo el año.
El "¡Viva la clase obrera!", ha resonado también en la Madalena, junto al llamamiento a participar en la huelga general por la vivienda del 11 de noviembre. Una reivindicación que enlaza la defensa de los servicios públicos y los derechos laborales con el problema de residencial que asola Aragón y Estado español, una de las principales preocupaciones sociales.

Que no quede un empresario ni un banco por “condecorar”
La ceremonia institucional previa al pregón ha vuelto a dejar una imagen significativa de las prioridades simbólicas del Gobierno municipal de Natalia Chueca. La Medalla de Oro de Zaragoza de 2026 ha recaído en Ibercaja y Fundación Ibercaja, con motivo del 150 aniversario de la entidad financiera y en reconocimiento a su contribución económica y social a la ciudad desde 1876.
La decisión prolonga una tendencia que AraInfo ha analizado en su información ‘Que no quede un empresario ni un banco por condecorar: Chueca dará la Medalla de Oro de Zaragoza a Ibercaja’. Desde que el PP recuperó la Alcaldía en 2019, la máxima distinción municipal ha recaído mayoritariamente en grandes empresas, representantes de la patronal, responsables de grupos financieros y propietarios de medios de comunicación. La excepción más destacada fueron los profesionales sanitarios, reconocidos en 2020, en plena pandemia.
La condecoración a Ibercaja vuelve a situar al poder económico en el centro de los reconocimientos institucionales, en una ciudad donde el trabajo de los servicios públicos, la educación, los barrios y los colectivos sociales también sostiene la vida cotidiana y el bienestar común.
“Reconocer al Ramiro Solans es también reconocer el valor de la educación pública”
Frente a esta elección, Zaragoza en Común ha defendido el reconocimiento al CEIP Ramiro Soláns, del barrio Oliver, como Hijo Predilecto de Zaragoza. Una propuesta que pone el foco en la educación pública, la inclusión y la transformación social impulsada durante más de dos décadas por la comunidad educativa del centro.
El colegio, que llegó a sufrir una fuerte estigmatización, ha construido un proyecto educativo y comunitario que ha contribuido a revertir el absentismo y mejorar los resultados escolares, implicando a alumnado, familias, profesorado y entorno social. Una trayectoria que reivindica la capacidad de la educación pública para combatir las desigualdades y abrir oportunidades.
En la loa leída durante el acto, Elena Tomás, portavoz de Zaragoza en Común, ha destacado el valor de quienes sostienen diariamente los centros educativos: "Porque reconocer hoy al Ramiro Solans es también reconocer el valor de la educación pública y, especialmente, reconocer a quienes cada mañana la hacen posible: maestros, profesoras, equipos directivos, personal de los centros y comunidades educativas enteras que sostienen una tarea imprescindible para nuestra sociedad y que, demasiadas veces, desarrollan con más dificultades y menos recursos de los que deberían".
Tomás también ha recordado el camino recorrido por un centro que tuvo que enfrentarse a prejuicios y etiquetas construidas desde fuera. "Entendisteis que una escuela no puede mirar a sus niños y niñas desde lo que les falta, sino desde todo lo que son y todo lo que pueden aportar. Que cada familia tiene su historia, su cultura y su manera de estar en el mundo. Y que educar no consiste en hacer que todos seamos iguales, sino en aprender a vivir juntos desde nuestras diferencias, reconociéndonos, respetándonos y entendiendo que la diversidad forma parte de la vida y también de la escuela".
El resto de las distinciones municipales ha reconocido como Hijo Adoptivo a Carlos Pascual López, empresario y presidente del Grupo Integra, y como Hijos Predilectos al proyecto sociocultural ‘Libros que importan’ y a Lucía Ruiz García, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en Aragón, además del propio CEIP Ramiro Soláns.
Unas fiestas atravesadas por las contradicciones
El arranque de los Pilares vuelve a mostrar las dos caras de una ciudad que no cabe en el escenario oficial. Mientras el pregón apela a la convivencia, el orgullo zaragozano y la celebración compartida, las decisiones institucionales y los conflictos abiertos recuerdan que la ciudad también se construye desde la defensa de los servicios públicos, los derechos laborales y la igualdad.
Estos Pilares vuelven a quedarse sin Puntos Violeta: por segundo año, el Gobierno de Chueca mantiene "fuera de servicio" estos recursos específicos frente a las violencias machistas y reduce el dispositivo respecto a 2024, con siete Espacios Seguros y 186,5 horas de atención frente a los ocho Puntos Violeta y 225 horas de hace dos años.
Mientras tanto, sigue la huelga indefinida de la plantilla de FCC Limpieza de Zaragoza, que reclama un convenio digno y mejores condiciones laborales en un servicio público esencial. La batalla sindical y judicial por los servicios mínimos continúa abierta.
Entre la escenografía institucional, las condecoraciones al poder económico, los homenajes a quienes trabajan en los servicios públicos y las reivindicaciones que ocupan las calles, Zaragoza vuelve a celebrar sus fiestas mayores en medio de una disputa sobre qué ciudad se quiere construir. Una disputa que también se expresa en los barrios, las peñas, los espacios culturales críticos y las iniciativas populares que mantienen viva la otra Zaragoza: la rebelde, plural y solidaria.





