Entrevistas

Anton Salman: “En el momento en el que Israel acepte a Palestina como Estado, diez minutos después la paz aflorará”

El alcalde de Belén, Anton Salman, visitó recientemente Zaragoza para firmar el ‘Protocolo de Hermanamiento’ entre las dos ciudades. Aprovechamos la ocasión para hacerle unas preguntas sobre la situación actual en la que se encuentra Palestina, analizar la vida cotidiana del pueblo detrás del muro, la ocupación israelí y otras cuestiones relacionadas con el conflicto entre los dos estados.
| 25 enero, 2019 07.01
Anton Salman: “En el momento en el que Israel acepte a Palestina como Estado, diez minutos después la paz aflorará”
Anton Salman, alcalde de Belén (Palestina). Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Anton Salman, alcalde Belén y uno de los integrantes de la Asociación Palestina de Abogados, visitaba esta semana Zaragoza. El motivo principal, la firma del ‘Protocolo de Hermanamiento’ entre las dos ciudades. Una oportunidad, tal y como él mismo explicaba, para “extender el mensaje de la cultura de la paz”.

Anton Salman nació en Belén, en 1957, es un reconocido abogado y fue elegido como alcalde en mayo de 2017. Es también secretario general y presidente del comité de relaciones internacionales de la Asociación de Autoridades Locales Palestinas (APLA).

Salman fue abogado del Custodio de Tierra Santa y dirigente de la Antonianum Charity Organisation, además de ser el principal negociador en el asedio que sufrió la iglesia de la Natividad durante 39 días en el año 2002, durante la Segunda Intifada, cuando el ejército israelí ocupó Belén y militantes palestinos y palestinas se refugiaron en el interior de la basílica.

Momentos antes de comenzar una charla organizada para la ocasión por la Casa Palestina de Aragón, junto con la colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza, Salman tenía la amabilidad de conceder a AraInfo una parte de su tiempo para contestar a una serie de preguntas sobre la situación actual en la que se encuentra Palestina, así como para analizar la vida cotidiana del pueblo detrás del muro –título bajo el que se desarrolló la charla-, la ocupación israelí y otras cuestiones relacionadas con el conflicto entre los dos estados.

El alcalde de Belén calificaba la existencia del muro que rodea Palestina como “solo uno de los problemas” a los que se enfrentan los palestinos y palestinas diariamente. “Tenemos el muro, pero no debemos olvidar los asentamientos que rodean toda la ciudad de Belén. También tenemos el problema de los controles militares, los ‘checkpoints’. Por supuesto, todo ello hace la vida muy difícil, tanto para los habitantes de Belén como para nuestros territorios ocupados”.

Belén se encuentra situada en Cisjordania, cuenta con una población de unos 25.000 habitantes y tiene una superficie de 658 kilómetros cuadrados. Israel ha rodeado la ciudad de asentamientos de colonos, de un muro y puestos de control, lo que dificulta enormemente el tránsito. El turismo es una de las principales fuentes de ingresos de la ciudad, que es un gran centro de peregrinaje religioso, pero que se ve enormemente afectado por las restricciones del ejército israelí.

Para Salman, esta situación conlleva una “total ausencia de libertad, de circulación para los ciudadanos”. Por ello, “ahora más que nunca” reclaman el final de la ocupación israelí y poder vivir así en una Palestina “libre e independiente”.

“Israel no quiere la paz en la región

Al hilo de esta cuestión, y a la vista de que el Gobierno de Israel continúa permitiendo y alentando los asentamientos judíos en territorio palestino, le preguntábamos cómo se encuentra la situación actualmente. “La política del Gobierno israelí es clara, respaldar los asentamientos en Cisjordania. Israel no quiere la paz en la región. No quiere restituir estos territorios, ni tampoco una situación equitativa entre ambos pueblos”.

Aseguraba que lo que está haciendo actualmente es ampliar, expandir los asentamientos existentes. “Es decir, poner fin a las oportunidades del proceso de paz. Las ciudades palestinas en territorios ocupados están totalmente rodeadas, son grandes cárceles”, añadía.

“Tenemos por un lado los asentamientos y por otro el muro. Israel, como consecuencia, controla todos nuestros movimientos, abre y cierra los ‘checkpoints’ a su antojo conforme a las políticas que quiere implantar en cada momento. Lo cual dificulta normalmente nuestra vida cotidiana”.

Otro de los obstáculos a los que se enfrenta el pueblo palestino es la llamada ‘Zona C’ conforme a los ‘Acuerdos de Oslo’. “Esta ‘Zona C’ comprende el 78% de la superficie total de los territorios ocupados que está bajo control absoluto de Israel. Eso sí que nos permitiría tener más acceso a la tierra. Pero como digo, estos terrenos se encuentran bajo control israelí”.

El escaso 22% restante lo forman la ‘Zona A’, bajo el control total de la Autoridad Palestina y comprende las principales ciudades palestinas y los territorios de alrededor, sin asentamientos; y la ‘Zona B’, territorio que incluye principalmente pequeñas ciudades palestinas, pueblos y algunas tierras, pero ningún asentamiento. En la ‘Zona B’, la Autoridad Palestina tiene el control civil, y palestinos e israelíes comparten el control militar.

Por su parte, Belén forma una trama urbana continua que la integran tres campos de personas refugiadas: Dheisheh, Azzah y Aida, donde vive la población del mundo más expuesta a gases lacrimógenos -circunstancia que está llevando a estudiar la incidencia de estos químicos y su relación con procesos cancerosos-.

Le cuestionábamos a continuación por el papel que juega la comunidad internacional en este sentido. Cabe recordar que los campamentos de refugiados palestinos y palestinas son espacios gestionados por la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo), pero esto no previene a su población de tener garantizados los suministros básicos. La retirada de los fondos estadounidenses a la UNRWA está poniendo en peligro los servicios esenciales.

“Hasta ahora, desde Palestina no vemos que se haya ejercido una gran presión sobre Israel para conseguir la solución de los dos estados”. Recuerda, sin ir más lejos, que el mes pasado se emitieron varias resoluciones por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas en torno a los recursos naturales palestinos, derechos, etcétera. “Pero aún así necesitamos que alguien ponga presión sobre el lado israelí para que acepte la solución del Estado palestino y la paz en la región”, subrayaba.

Aseguraba, asimismo, que en este momento el proceso de paz se encuentra paralizado. “No vemos tampoco que Estados Unidos vaya a ayudar y no vemos que, en un futuro cercano, haya algún país en el mundo que consiga respaldar nuestras pretensiones de soberanía, la del Estado del pueblo palestino”, apostillaba.

Salman durante la entrevista. Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Salman durante la entrevista. Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

El sufrimiento del pueblo palestino

Recordábamos a Salman las palabras de Bassem y Nariman Tamimi, padre y madre de Ahed –la joven activista palestina detenida por el ejército israelí en diciembre de 2017-, que en otra entrevista concedida a AraInfo hacían hincapié en que su experiencia personal y familiar es el reflejo del sufrimiento que padece el pueblo palestino y subrayaban el papel de los pueblos libres como un “factor principal” para el cambio.

En este sentido Salman apuntaba: “Nosotros creemos en la diplomacia entre los pueblos y entre las personas. Por eso nos estamos dedicando a hablar directamente con los municipios, con las ciudades. Nos desplazamos y explicamos nosotros mismos cuál es la situación que estamos padeciendo actualmente. Consideramos que esta diplomacia entre pueblos va a resultar más determinante que la política clásica: la diplomacia oficial entre políticos. Ellos se mueven por sus propios intereses y no están interesados por cuestiones humanitarias. A veces sí que hablan del sufrimiento, pero conforme a sus intereses”.

Afirmaba Salman la determinación del pueblo palestino para poner fin a esta situación: “Creemos que hay mucha gente de buena voluntad que verdaderamente cree en la paz y que será capaz de forzar a los políticos a aceptar esa agenda, poniendo así fin al conflicto entre Israel y Palestina y que nuestros pueblos puedan convivir en una situación igualitaria, de respeto y con buenas relaciones de vecindad. Creo que con este nuevo paso que hemos dado se podrán cambiar finalmente las cosas”.

‘Protocolo de Hermanamiento’ entre Zaragoza y Belén

Uno de los objetivos de la visita de Anton Salman a la capital aragonesa era la firma de un ‘Protocolo de Hermanamiento’ entre ambas ciudades. A su juicio, necesitan un intercambio de experiencias a nivel cultural, de deportes, de salud, de juventud…

“Para ello nos mostramos abiertos porque queremos que la gente nos conozca cara a cara”, apuntaba el alcalde de Belén. “Nuestro símbolo es la paz, el amor y la justicia. Este mensaje es parte de nuestra cultura. Para nosotros está prohibido no aceptar al prójimo. Nosotros aceptamos a Israel pero como buenos vecinos y en condiciones de igualdad. Estamos convencidos que en el momento en el que Israel nos acepte como pueblo, como Estado, diez minutos después la paz aflorará. Como digo, no es algo que viene de ahora”.

Para Salman, Zaragoza tiene una importante función que asumir, una responsabilidad: extender el mensaje de la cultura de la paz. “Ahí puede jugar un papel muy importante, no solo en la consecución de la paz en Palestina, sino en el resto del mundo”.

También abogaba por extender este mensaje por otras ciudades del Estado español, y recuerda que Zaragoza también ha recibido el premio de la Unesco por su cultura a favor de la paz, “un ejemplo de coexistencia entre civilizaciones”.

Por último, un mensaje de esperanza: ¿Cómo ve a día de hoy el futuro de Palestina? “No perdemos la esperanza y tenemos el convencimiento de que, si no es ahora, en el futuro lograremos preservar nuestra identidad y alcanzar la libertad, la dignidad humana y la independencia para nuestro Estado con Jerusalén como su capital”.

‘Belén. La vida cotidiana detrás del muro’

Salman, junto a Pedro Santisteve, durante la charla. Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Salman, junto a Pedro Santisteve, durante la charla. Foto: Pablo Ibáñez (AraInfo)

Posteriormente, ya en la charla que se ofreció en el Centro Cívico Estación del Norte, junto al alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve; el concejal del Consistorio e integrante de la Delegación de cargos públicos a Palestina en 2018, Pablo Híjar; e Ibrahim Abiat, deportado palestino, natural de Belén y residente en Zaragoza; el primer edil de Belén hacía un breve repaso de la historia reciente de Palestina –desde la ocupación israelí en 1967- hasta nuestros días.

Salman hacía referencia también a una de las consecuencias más graves que conlleva el bloqueo del Gobierno israelí como es el acceso a sus propios recursos naturales, por ejemplo el agua.

“En primer lugar hemos perdido los terrenos de cultivo. En segundo lugar hemos perdido toda expectativa de poder ampliar, de expandir nuestras ciudades. Hemos perdido la libertad de circulación y movimiento porque estamos totalmente rodeados por los asentamientos. Y en cuarto lugar hemos perdido toda jurisdicción sobre nuestros recursos naturales, sobre todo, el agua”.

Además, destacaba, que gran parte de los recursos naturales con los que cuenta el pueblo palestino se encuentran en las zonas rurales, es decir, bajo la ‘Zona C’, área que controla el Gobierno israelí. “Han acabado con toda oportunidad de desarrollo de nuestro pueblo fuera de las ciudades y la vida es muy complicada para la población”, agregaba Salman.

Estos hechos se traducen en la falta de agua y demás recursos naturales, de terrenos agrícolas y lo más importante, bajo estas circunstancias el pueblo palestino carece de toda expectativa de futuro.

Por otro lado, entre otras muchas cuestiones, Salman recordaba y señalaba como una de las fechas clave en estos últimos años el pasado 6 de diciembre de 2017. Antes de esta fecha, los líderes palestinos negociaban o trataban con Estados Unidos en calidad de mediador para resolver el conflicto y “conseguir finalmente nuestras aspiraciones”.

Tras la declaración realizada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la que reconocía a Jerusalén oriental como la capital de Israel, las relaciones entre el futuro Estado palestino y el país norteamericano han cambiado totalmente.

“Hasta entonces ningún presidente de Estados Unidos había tenido el valor de hablar abiertamente de ese cambio de estatus”, lo que a juicio de Salman significa que éste (EEUU) se ha convertido en parte del conflicto. Por ello demandaba a Europa una iniciativa para “parar los pies”, tanto a Israel como a Estados Unidos, y lograr la paz, la justicia y la libertad en ambos territorios.

En definitiva, la visita del alcalde de Belén a la capital aragonesa servía para, además de la firma del ‘Protocolo de Hermanamiento’, comprobar de primera mano la dramática realidad que vive el pueblo palestino bajo la ocupación de Israel. Una realidad, que por el momento, no tiene visos de solucionarse a corto y medio plazo.

25 enero, 2019

Autor/Autora

Integrantes del Consello d'AraInfo (@igoiz17 / @mr_belbedere)


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