Amanixer condena el trato del TSJA con una joven que denunció una agresión sexual

"Tenemos que luchar para que nuestras declaraciones no sean cuestionadas y para que se faciliten los mecanismos oportunos y adaptados a las necesidades de cada una para recoger nuestras declaraciones en igualdad de condiciones”, denuncia la asociación de mujeres con diversidad funcional

Amanixer agresión
Míriam Herrero, presidenta de Amanixer durante una concentración. Foto: Amanixer.

Este martes la sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Aragón publicaba la sentencia por la que absolvía a un hombre, condenado por la Audiencia de Zaragoza por un delito de agresión sexual, al considerar que las pruebas aportadas no acreditan suficientemente el delito que se le imputa.

Una de las razones por las que se rechazan las declaraciones de la denunciante es que según este tribunal existen “diferentes versiones ofrecidas por la joven, quien modifica el relato de las agresiones que dice haber sufrido, en aspectos sustanciales”. Entre los razonamientos u opiniones de los magistrados, se encuentra que después de los 10 minutos en los que estuvieron en casa del acusado, “donde tuvo lugar un primer contacto sexual”, es decir, donde se produjo la agresión sexual, “salieron a la calle y caminaron juntos hasta llegar a las inmediaciones del palacio de la Aljafería, donde se habían encontrado inicialmente”.

Y añaden, “la experiencia común muestra que una persona, tras ser atacada en su intimidad en materia sexual, no acostumbra a salir a la calle acompañada por el autor de los ataques”. De hecho, el TSJA debería conocer que la experiencia común y los estudios sobre violencia machista demuestran que los mecanismos de defensa ante el terror de sufrir una nueva agresión son muchos y muy variados.

Según un estudio del Ministerio de Igualdad de 2019, en el caso de la violencia machista continuada las mujeres tardan una media de nueve años en denunciar a su agresor y 14 si las agresiones son físicas. Además, el último estudio del Ministerio de Igualdad apunta que el 44,2% de las mujeres que han sufrido violencia sexual fuera de la pareja dicen que la agresión sucedió en una casa y que sólo el 8% de las mujeres que han sufrido violencia sexual fuera de la pareja lo ha denunciado a la Policía, la Guardia Civil o el Juzgado. Este porcentaje se eleva al 11,1% si se tienen en cuenta también las denuncias interpuestas por otra persona o institución.

Agresión y después revictimización

Este caso concreto, la agredida era una joven menor de edad con síndrome de Asperger por lo que la sentencia dedica gran parte de su exposición a señalar cómo la “apariencia” de la joven podía “proyectar la sensación de tener capacidad de discernir y consentir”. Desde la asociación de mujeres con diversidad funcional Amanixer aseguran que “incidir en aspectos relacionados con el tipo de discapacidad de la joven como factor determinante no hace más que ahondar en su revictimización”.

Su presidenta, Miriam Herrero denuncia que “no se deberían poner en duda nuestros testimonios, ni porque seamos mujeres ni porque tengamos discapacidad. Tenemos que luchar para que nuestras declaraciones no sean cuestionadas y para que se faciliten los mecanismos oportunos y adaptados a las necesidades de cada una para recoger nuestras declaraciones en igualdad de condiciones”.

Desde la asociación recuerdan que la violencia machista incide en mayor medida en las mujeres y niñas con diversidad funcional, que presentan mayor vulnerabilidad y menos recursos para defenderse o pedir ayuda. “Por ello se deben tomar medidas para protegernos en igualdad de condiciones que el resto de mujeres, y para garantizar nuestro derecho a la intimidad, al honor y a la propia imagen, y a que nuestro testimonio sea creído”, apuntan.

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