Zaragoza en Común ha propuesto impulsar un plan de choque de aparcamientos públicos de titularidad y gestión directa municipal en todos los distritos urbanos que presentan problemas de estacionamiento, con el objetivo de sacar progresivamente los vehículos aparcados en superficie y recuperar ese espacio para plantar árboles, ampliar aceras y crear zonas de convivencia.
La portavoz de Zaragoza en Común, Elena Tomás, ha defendido que la transformación de la ciudad debe partir de las necesidades reales de sus vecinos y vecinas, especialmente de quienes necesitan utilizar el coche para acudir al trabajo o atender sus responsabilidades cotidianas. “Hay miles de trabajadores y trabajadoras que necesitan el coche para desplazarse y que cada día tienen dificultades para aparcar en sus barrios. No podemos pedirles que renuncien a su vehículo sin ofrecer alternativas. Pero tampoco podemos resignarnos a que nuestras calles sean enormes aparcamientos al aire libre donde apenas queda espacio para los árboles y las personas”, ha señalado Tomás.
La propuesta contempla un plan de inversiones plurianual para construir aparcamientos públicos subterráneos o en altura, en función de las características de cada distrito, que permitan retirar progresivamente vehículos estacionados en superficie sin trasladar el problema a otras calles.
Zaragoza en Común defiende que estos equipamientos sean de titularidad municipal y gestión directa, con criterios de accesibilidad económica para los vecinos y vecinas. Tomás subraya: “No planteamos sustituir las plazas de aparcamiento de las calles por aparcamientos privados con precios que muchas familias trabajadoras no pueden pagar. Hablamos de una red de aparcamientos públicos, gestionados directamente por el Ayuntamiento, que dé respuesta a una necesidad real y permita recuperar nuestras calles”.
La portavoz ha insistido en que el espacio liberado debe destinarse a ampliar aceras, crear nuevos alcorques, plantar árboles y mejorar los espacios de convivencia. “No hay que elegir entre poder aparcar y tener árboles. Lo que hay que hacer es dejar de organizar toda la ciudad alrededor del coche aparcado en superficie y empezar a planificarla pensando en las personas y también en mejorar el transporte público para que el uso del vehículo privado descienda”.
Esta propuesta forma parte de un plan más amplio de transformación urbana con el que Zaragoza en Común quiere afrontar el déficit de arbolado que existe en la ciudad. Según los datos recopilados por la formación, más de 1.165 calles de los distritos urbanos y barrios rurales, el 36,4% del total, no tienen actualmente ningún árbol. La situación afecta a todos los distritos, con 135 calles sin arbolado en Oliver-Valdefierro, 124 en el Casco Histórico, 115 en El Rabal, 83 en Delicias, 76 en San José y 74 en Torrero.
Zaragoza en Común propone intervenir en calles concretas, mediante la creación de nuevos alcorques, la instalación de sistemas de riego y reformas urbanísticas cuando sean necesarias. Entre ellas señala Doce de Octubre o San Luis de Francia, en San José; Escosura, Graus o Martín Cortés, en Delicias; y Peña Oroel o Valle de Oza, en El Rabal. La formación plantea extender experiencias como la transformación de la calle Julián Ribera, en Delicias, a otros barrios de la ciudad.
“No estamos hablando solamente de embellecer Zaragoza. Estamos hablando de salud pública, de combatir el calor y de mejorar la vida cotidiana de nuestros barrios. Una familia trabajadora tiene derecho a encontrar aparcamiento, pero también a que sus hijos puedan volver andando del colegio por una calle con sombra”, ha reivindicado Tomás.
Zaragoza en Común ha cuestionado el triunfalismo del Gobierno municipal después de que Natalia Chueca anunciara que Zaragoza cerrará 2026 con 5.363 nuevos árboles. “Nos alegramos de cada árbol que se planta, pero la alcaldesa anuncia que en 2027 no quedará ningún alcorque vacío y se olvida de las más de mil calles que ni siquiera tienen alcorques donde plantar”, ha subrayado Tomás.
La formación ha advertido de que la campaña ordinaria de reposición anunciada por el Gobierno municipal se centra en los alcorques existentes y plantables, sin abordar una recuperación general del arbolado perdido en zonas verdes ni la creación de nuevos espacios arbolados en las calles que carecen de ellos y no se tienen en cuenta los alcorques con tocón.
Además, ha recordado que el propio informe municipal de junio de 2026 recoge que en 2024 se retiraron 780 árboles más de los que se plantaron y que en 2025 el saldo volvió a ser negativo, con una diferencia de 250 ejemplares. “Chueca se conforma con reponer árboles donde ya había espacio para ellos. Nosotras proponemos crear ese espacio donde hoy no existe. Y para hacerlo hay que tener un proyecto de ciudad, invertir en los barrios y resolver también los problemas de aparcamiento de sus vecinos y vecinas”, ha afirmado Tomás.
“El Gobierno de Chueca ha decidido destinar millones de euros a grandes proyectos que benefician a intereses privados, como Giesa, mientras deja sin atender las necesidades de nuestros barrios. Es una cuestión de prioridades políticas: el dinero público debería servir para mejorar la vida de la mayoría social, no para favorecer negocios privados. Zaragoza necesita menos cemento, más árboles y una ciudad pensada para quienes viven y trabajan en ella”, añade la portavoz de Zaragoza en Común sobre los gastos del Consistorio.




