El grupo municipal de Zaragoza en Común ha realizado diferentes reuniones con integrantes de sus grupos de trabajo y simpatizantes de la formación, así como con asociaciones vecinales y colectivos sociales, en las que han analizado el estudio encargado por el Ayuntamiento de Zaragoza a la empresa TRN Taryet Argón. Este estudio se realiza con la intención de servir de base para la reordenación de las líneas del autobús urbano y también para definir el mejor modelo posible en cuanto al pago de la misma.
En estos encuentros, "hemos recibido las demandas de las asociaciones donde ha quedado claro la necesidad de realizar reuniones entre los técnicos y las asociaciones vecinales, y estas no se pueden despachar con el modelo planteado por el PP, de explicar la propuesta final", ha dicho la portavoz de ZeC, Elena Tomás.
Para ZeC, "es el momento idóneo para agilizar estos encuentros, antes de que se elaboren definitivamente los pliegos y la anunciadas nuevas líneas circulares, porque el número de kilómetros previsto debe dar satisfacción a las necesidades ciudadanas".
Las primeras medidas recogidas en el estudio Taryet ya están implementadas en las líneas 21 y 23 y próximamente en la 41. "La propuesta final debe evitar en la medida de lo posible los solapes, pero a la vez garantizar un transporte de calidad en todos los barrios y ampliar los kilómetros necesarios para garantizar una movilidad acorde al tamaño de nuestra ciudad", añade Tomás.
La portavoz de ZeC ha recordado que su formación "mantiene su compromiso con las demandas vecinales" y "apuesta por un modelo de líneas que no deje a nadie atrás, ni a los barrios rurales ni al resto".
Quejas y protestas en los barrios afectados
A finales del mes de octubre, Zaragoza en Común ya pidió al Ayuntamiento de Natalia Chueca consensuar con el tejido vecinal de los barrios de Zaragoza los cambios en las líneas de autobús, que afectarán a más de una docena. Los barrios más afectados por este reordenamiento son Torrero, L'Almozara, Valdefierro, Las Fuentes, Delicias, La Jota o Bombarda.
En este sentido, la FABZ ya alertó el 1 de octubre de la "enorme inquietud" en los barrios zaragozanos "por los cambios y supresión de líneas de autobús", y solicitó a la concejala de Movilidad del Ayuntamiento, Tatiana Gaudés, que mantuviera encuentros con las asociaciones vecinales para "explicar los planes y recoger propuestas".
Así, el 28 de octubre Gaudés se reunió con representantes vecinales del distrito de L'Almozara en una reunión para abordar la construcción de un nuevo kiosco de música en el parque de la Aljafería. Sin embargo, la sesión se convirtió en un acto de protesta por la posible eliminación de la línea 34, que conecta el barrio con el resto de Zaragoza desde hace más de 50 años.
Por su parte, el 12 de noviembre, más de 600 personas se manifestaron en Valdefierro junto a las asociaciones vecinales y entidades ciudadanas del barrio para reclamar al Ayuntamiento de Chueca que cese sus planes para suprimir la línea 24 de autobús urbano. La movilización, que contó con la total implicación del tejido asociativo del barrio, reivindicó una movilidad digna para los vecinos y vecinas.

