Zaragoza en Común denuncia que el gobierno de Natalia Chueca “está ocultando la verdadera dimensión de los recortes que sufrirá el autobús urbano durante este verano”. Un estudio realizado por el grupo municipal a partir de los cuadros de marcha entregados a los conductores de Avanza demuestra que “entre el 15 de julio y el 31 de agosto, algunas de las líneas con mayor número de usuarios perderán hasta un 40% de los autobuses en circulación, muy lejos del 14-17% de reducción que el Ayuntamiento de Zaragoza y la empresa concesionaria vienen trasladando públicamente”.
La concejala de Zaragoza en Común, Elena Tomás, considera que “el gobierno municipal está intentando maquillar la realidad para evitar asumir el impacto que estos recortes tendrán sobre miles de personas que siguen utilizando el transporte público durante el verano”.
“No hay transparencia, hay un maquillaje de las cifras. Se habla de una reducción moderada del servicio, pero los documentos oficiales que maneja la propia empresa reflejan una realidad muy distinta. Lo que van a sufrir muchos barrios es un deterioro muy importante del transporte público”, ha señalado Tomás, quién exige explicaciones tanto a Chueca como Gaudes.
Recortes “muy superiores a los anunciados” por Chueca
El análisis realizado por Zaragoza en Común revela que las reducciones afectan especialmente a líneas estructurales de la red.
Así, la línea 22 pasa de 15 a 9 autobuses en circulación durante los días laborables, lo que supone un recorte del 40%, el mismo porcentaje que registra la línea 23. La línea 21 reduce un 37,5% su servicio en festivos, al pasar de 8 a 5 vehículos, mientras que las líneas 38 y 39 pierden un 31,6% de su flota en laborables.
También destacan los importantes recortes en la línea 35, con una reducción del 27,8% en días laborables y del 33,4% los sábados, así como en las líneas 54, 55 y 57, donde los sábados desaparece la mitad de los autobuses previstos.
Además, Zaragoza en Común denuncia que incluso líneas que el Ayuntamiento asegura que mantienen su dotación, como la 44 o la 53, sufren en realidad reducciones cercanas al 28,6% en el número de vehículos.
Esperas de más de veinte minutos
Para Zaragoza en Común, estos recortes tendrán una consecuencia inmediata: “El aumento de los tiempos de espera en numerosas líneas de autobús”.
Entre los ejemplos más preocupantes destacan los 23 minutos mínimos de espera en festivos de la línea 22, los 22 minutos en la línea 21 y en la línea 31, los 21 minutos de la línea 42 o los 22 minutos de la línea 54 los sábados. Otras líneas como la 35, la 36, la 39, la 55 o las circulares 3 y 4 también alcanzarán tiempos de espera claramente incompatibles con un servicio público de calidad.
“Es inaceptable que en una ciudad como Zaragoza haya barrios donde el autobús pase cada veinte o veintitrés minutos en pleno siglo XXI. Estamos hablando de líneas que siguen siendo muy utilizadas durante el verano por trabajadores, personas mayores, jóvenes o ciudadanos que no tienen otra alternativa de movilidad”, ha recalcado Elena Tomás.
Desde Zaragoza en Común recuerdan que el Ayuntamiento justifica estos recortes alegando una disminución estival de viajeros cercana al 20%. Sin embargo, consideran que reducir drásticamente la oferta solo contribuye a empeorar el servicio y a expulsar usuarios del transporte público.
“Si el objetivo es fomentar una movilidad sostenible, lo que no se puede hacer es ofrecer un peor servicio precisamente a quienes siguen apostando por el autobús. Cada recorte supone más esperas, más saturación y una peor experiencia para los usuarios. Si además le sumamos las altas temperaturas la situación se agrava”, ha explicado Tomás.
Asimismo, la concejala de ZeC critica que el gobierno de Natalia Chueca “continúe apostando por una política de movilidad basada en el deterioro del transporte colectivo mientras sigue priorizando otras inversiones. La señora Chueca ya nos ha dado su alternativa: paciencia. Pero la ciudadanía no necesita paciencia, necesita autobuses que pasen con una frecuencia razonable y un gobierno que diga la verdad sobre los recortes que aplica”, ha concluido Elena Tomás.
Finalmente, Zaragoza en Común exige al Ayuntamiento de la capital del país “que rectifique el plan previsto para este verano, recupere las frecuencias habituales en las líneas más utilizadas y actúe con total transparencia, facilitando información veraz sobre la prestación real del servicio de autobús urbano”. Además, la formación recuerda que “la cantidad de obras que inunda la ciudad supone también un importante problema en la movilidad de la ciudadanía”.




