La Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza (FABZ) y el sindicato SATTRA consideran que los recortes llegan en un momento especialmente delicado, marcado por las olas de calor, las numerosas obras que afectan a la movilidad y las incidencias recurrentes en la red de autobuses de la capital del país, y advierten de que la medida aplicada por la alcaldesa Natalia Chueca “deteriora un servicio público esencial y perjudica a miles de personas usuarias”.
La reducción del servicio del transporte público urbano durante los meses de verano ha motivado un nuevo frente de críticas al Ayuntamiento de Zaragoza. Tanto la FABZ como la sección sindical de SATTRA en bus coinciden en denunciar que los recortes de frecuencias y vehículos llegan en un momento “especialmente complejo para la movilidad en la ciudad” y consideran que la decisión supone “un nuevo deterioro de un servicio público básico”.
En su opinión “lejos de disminuir el servicio, el Ayuntamiento de Zaragoza debería aprovechar el periodo estival para reforzar el transporte colectivo y ofrecer una alternativa eficaz al vehículo privado”.
Las dos entidades también ponen el foco en las consecuencias que ya se están produciendo entre las personas usuarias. Mientras la FABZ alerta del incremento de los tiempos de espera y de las dificultades que afrontan especialmente las personas mayores, la infancia, quienes padecen problemas de salud y quienes dependen diariamente del transporte público, SATTRA asegura que el primer día de aplicación de los recortes ya dejó paradas llenas y viajeros que “tras esperar más de veinte minutos, no pudieron subir al autobús”.
La FABZ reclama replantear los recortes “por el calor, las averías y las obras”
La Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza muestra su rechazo a la reducción de frecuencias y servicios anunciada por el Ayuntamiento para los meses de verano al considerar que supone “un deterioro de un servicio público esencial” y evidencia una “preocupante falta de sensibilidad” hacia las necesidades de la ciudadanía en una época marcada por las altas temperaturas, las incidencias en la red de transporte y las afecciones derivadas de las numerosas obras que se desarrollan en la capital de nuestro país.
La organización vecinal hace un llamamiento a replantear estos recortes al entender que los hábitos vacacionales han cambiado y están más repartidos a lo largo del verano. Además, recuerda que Zaragoza lleva años registrando veranos cada vez más extremos, con olas de calor y temperaturas elevadas que dificultan la movilidad, especialmente entre las personas mayores, la infancia, quienes padecen problemas de salud y quienes dependen exclusivamente del transporte público para sus desplazamientos cotidianos.
En este contexto, considera que “aumentar los tiempos de espera mediante la reducción de frecuencias resulta difícil de comprender” y contradice las recomendaciones de adaptación al cambio climático y protección de la salud pública. Por ello, sostiene que el Ayuntamiento de Zaragoza debería fomentar durante el verano el uso del transporte colectivo y garantizar desplazamientos cómodos y accesibles, en lugar de reducir la oferta.
La FABZ advierte además de que la medida transmite el mensaje de que el transporte público es un servicio prescindible durante una parte del año “cuando miles de personas continúan utilizándolo para acudir a sus puestos de trabajo, realizar gestiones, acceder a servicios sanitarios o participar en la vida social y cultural de la ciudad”.
La federación también cuestiona el argumento municipal de que el descenso de viajeros justifica la reducción del servicio y plantea si esa menor utilización del transporte público no estará causada precisamente por una oferta más reducida tanto en cantidad como en calidad.
Otro de los aspectos que denuncia es el elevado número de incidencias que viene registrando la red de autobús urbano. Según explica, la retirada de vehículos en servicio está provocando irregularidades en las frecuencias y largas esperas en las paradas. Afirma que ha habido jornadas con más de 40 ó 50 autobuses fuera de circulación y decenas de conductores esperando en cocheras la asignación de un vehículo.
La organización vecinal señala que estas incidencias se han repetido especialmente durante los episodios de calor extremo, debido a averías relacionadas con los sistemas de aire acondicionado y los equipos eléctricos, aunque considera que también reflejan una falta de preocupación por el mantenimiento de la flota por parte de la empresa concesionaria, al entender que el nivel de averías resulta muy superior al registrado en otras grandes ciudades europeas.
A ello suma el impacto de las múltiples obras que se ejecutan simultáneamente en distintos puntos de Zaragoza. Los cortes de tráfico, desvíos y modificaciones de recorrido están generando retrasos y dificultando la movilidad cotidiana de miles de vecinos y vecinas. La FABZ destaca especialmente las afecciones en los entornos de San Miguel, el Coso y el Portillo, donde algunas líneas atraviesan varias zonas en obras dentro de un mismo recorrido.
Para la federación, estas circunstancias excepcionales deberían haber llevado a reforzar el transporte público para compensar las afecciones y ofrecer alternativas eficaces al coche privado, en lugar de debilitar el servicio mediante recortes.
Asimismo, denuncia la contradicción existente entre estas decisiones y los objetivos de sostenibilidad, reducción de emisiones y promoción de la movilidad colectiva que, según recuerda, el propio Ayuntamiento de Zaragoza defiende de forma reiterada. A su juicio “resulta incoherente pedir a la ciudadanía que abandone el vehículo privado mientras se reducen las prestaciones del transporte público”.
La FABZ concluye asegurando que los barrios de Zaragoza “no necesitan menos transporte público”, sino un servicio mejor, más eficiente y capaz de responder a los desafíos actuales. En su opinión, reducir frecuencias en pleno verano “supone trasladar los problemas de gestión a las personas usuarias” y deteriorar todavía más un servicio que considera prioritario para construir una ciudad más sostenible, habitable y justa.
SATTRA denuncia recortes “salvajes” y responsabiliza tanto al Ayuntamiento de Zaragoza como a Avanza
Por su parte, la sección sindical de SATTRA en Avanza Zaragoza denuncia que la reducción del servicio aplicada este verano afecta especialmente a las líneas 35 y 38, “donde se eliminan hasta cinco autobuses en días laborables”. El sindicato considera que se trata precisamente de dos de las líneas más perjudicadas por las obras que afectan a la ciudad y sostiene que “resulta incomprensible concentrar en ellas los mayores recortes”.
SATTRA critica que el Ayuntamiento de Zaragoza haya aplicado estas reducciones al comenzar julio “sin avisar mucho” y sin tener en cuenta los desvíos derivados de las obras, especialmente en la línea 35. Según explica, el primer día de aplicación de los nuevos horarios “ya se registraron paradas abarrotadas y usuarios que, después de esperar más de veinte minutos, no pudieron acceder al autobús”.
El sindicato responsabiliza de esta situación “al gobierno municipal del PP y a los técnicos del área de movilidad”, a quienes acusa de “demostrar, una vez más, su incapacidad para gestionar adecuadamente el transporte público de la ciudad”.
En su balance de los recortes, SATTRA señala que las líneas 35 y 38 pierden cinco autobuses, mientras que la línea 34 se reduce en cuatro vehículos. También disminuyen en tres autobuses las líneas 22, 23, 29, 39, 42, Circular 1 y Circular 2.
Las líneas 32, 33, 36, 41, 44, 53 y Circular 3 reducen dos autobuses, mientras que las líneas 21, 25, 30, 31, 40, 52 y Circular 4 pierden un vehículo.
En sábados y festivos, añade “también se producen importantes reducciones, con hasta tres autobuses menos en las líneas 35 y Circular 4 los sábados y tres vehículos menos en la línea 21 los domingos”. El sindicato denuncia que estos recortes se aplican “sobre unos horarios de fin de semana” que ya consideran insuficientes, obligando además a “numerosos recorridos en vacío” para recuperar el horario previsto.
SATTRA sostiene que esta reducción afecta al número de autobuses y al personal necesario para prestar el servicio, pero no se corresponde con una disminución equivalente de los kilómetros recorridos, ya que —asegura— “durante el verano se realizan prácticamente los mismos kilómetros que en invierno gracias al aumento de la velocidad comercial”.
Por ello, afirma que la empresa concesionaria “obtiene un importante beneficio al reducir vehículos y plantilla mientras mantiene prácticamente el mismo volumen de kilómetros”, y subraya que el Ayuntamiento de Zaragoza “termina pagando prácticamente lo mismo por un servicio sensiblemente peor”.
El sindicato lamenta igualmente que vuelva a repetirse un verano “con tiempos de recorrido recortados y numerosos autobuses circulando vacíos para recuperar horarios”, una situación que, asegura “ya pudo observarse durante la primera jornada de aplicación de los nuevos servicios”.
SATTRA recuerda que los horarios son elaborados por Avanza y reciben posteriormente el visto bueno del Ayuntamiento de Zaragoza. Aunque reconoce que “los responsables políticos no elaboran directamente esos cuadros horarios”, considera que son “igualmente responsables mientras mantengan a los técnicos de Movilidad que, año tras año, permiten que se repita” una situación que califican de “servicio lamentable”.
Finalmente, la representación sindical recuerda que viene denunciando desde hace años los problemas de los horarios de verano y asegura que “pese a las reiteradas quejas de los sindicatos y al malestar existente incluso entre los propios técnicos municipales, no se han producido cambios”. En este sentido, tiende la mano para colaborar en la mejora del transporte público zaragozano y reclama una revisión de los horarios estivales para ofrecer “un servicio adecuado a las necesidades de la ciudadanía”.




