Desde el Colectivo de Argentines Migrantes escriben “desde el dolor compartido, la rabia organizada y la solidaridad internacionalista y de clase. Mirar hacia nuestro territorio ancestral, hacia nuestra Abya Yala, es hoy mirar un mapa de dignidades perseguidas”, por ello, “con profunda urgencia”, convocan a una acción de visibilización, denuncia y abrazo plurinacional “en solidaridad con les compañeres bolivianes, quienes hoy están pagando con sus cuerpos, sus libertades y sus vidas el costo de defender los derechos de las mayorías populares frente a la bota de la represión estatal”.
“A los movimientos sociales y populares, a los partidos políticos de izquierda, a las asambleas vecinales que sostienen la vida en los barrios, a las colectividades migrantes y a todas las personas comprometidas con la transformación social”, a la sociedad aragonesa solidaria e internacionalista, les convocan este jueves 16 de julio a las 19:30 horas, junto a las escaleras de la DPZ de la capital de nuestro país.
La violencia institucional desatada en Bolivia es un mecanismo sistemático
Bolivia lleva más de 50 días de huelgas, más de 90 bloqueos, movilizaciones y enfrentamientos que han colocado al gobierno derechista de Rodrigo Paz frente a la crisis más importante desde su llegada al poder hace apenas seis meses.
“Mientras el gobierno intenta presentar las protestas como una acción golpista o desestabilizadora”, las organizaciones sociales denuncian “una escalada represiva que ya ha dejado a más de 20 personas asesinadas, miles de detenides, miles de herides, persecución a dirigentes sindicales, campesinos e indígenas y un creciente proceso de militarización y represión en las calles con un estado de excepción”.
Desde el Colectivo de Argentines Migrantes recuerdan que “la violencia institucional desatada en Bolivia es un mecanismo sistemático. Se persigue a la mujer de pollera, a la trabajadora de la tierra, a la dirigente comunitaria, porque en sus voces reside el reverso de la sumisión. El estado opresor busca disciplinar la memoria viva de un pueblo que aprendió a gobernar su propio destino”.
“La rebelión boliviana es una de las expresiones más importantes de la lucha de clases en nuestra Abya Yala. Obreres, pueblos indígenas, el campesinado indigena y barrios populares se levantan contra el ajuste, las privatizaciones y la entrega de los recursos al imperialismo. Su organización demuestra que el pueblo puede frenar gobiernos de derecha y defender las conquistas arrancadas con décadas de lucha. Por eso la tomamos como un ejemplo de unidad, resistencia y protagonismo popular”, subrayan.
¿Por qué esta lucha nos pertenece a todes?
Porque la historia de nuestros pueblos “está entrelazada mucho más profundamente de lo que las fronteras nacionales pretenden hacernos creer. La historia de la migración boliviana en Argentina es también la historia de la organización comunitaria, de las redes de solidaridad barrial, de las asociaciones culturales y de la defensa colectiva frente al racismo, la xenofobia y la precarización laboral. Nuestros barrios, nuestras escuelas y nuestras organizaciones populares fueron construyéndose también junto a la comunidad boliviana”, destacan desde el Colectivo de Argentines Migrantes de Zaragoza.
Por eso, cuando reprimen “a las comunidades indígenas del Altiplano, a las mujeres de pollera que sostienen las ollas populares, a los mineros, a las organizaciones campesinas o a las juntas vecinales de El Alto, no sentimos que se ataque a un pueblo lejano. Se ataca a una parte de nuestra propia historia colectiva y de la memoria compartida de los pueblos de nuestra Abya Ayala”.
“Sostenemos que las fronteras impuestas por los estados-nación no pueden fragmentar la hermandad de los pueblos ni los intereses comunes de quienes viven de su trabajo”
El Colectivo de Argentines Migrantes en Aragón recalca que “la transnacionalización del castigo también es una realidad que conocemos bien. Como migrantes, sabemos que los laboratorios del miedo, el ajuste y la criminalización de la protesta suelen ensayarse primero sobre los cuerpos de los sectores más vulnerables, de los pueblos indígenas, de las comunidades racializadas y de las personas migrantes”
La represión tiene además un profundo componente colonial y patriarcal. “Las compañeras bolivianas sostienen las ollas populares, los bloqueos, las asambleas y la reproducción cotidiana de la vida comunitaria. Atacarlas a ellas es intentar quebrar la columna vertebral de la organización popular”, enfatizan. “No podemos permitir que el silencio o la indiferencia burocrática limpien la cara de los represores. La pasividad nos vuelve cómplices del silenciamiento de una resistencia histórica”, destacan.

Tejamos el cordón de la resistencia popular
Por todo ello, hacen un llamado “político y ético a concentrar. Esta no es una convocatoria solo para la comunidad boliviana o argentina, es una cita de honor para cualquier colectivo que entienda que la libertad no se negocia. Convocamos a las asambleas de barrio que luchan por la vivienda, a los partidos que combaten el fascismo, a los feminismos populares y anticoloniales. Traigan sus identidades, sus banderas, su mística y su rabia”.
Las organizaciones, colectivos , partidos de izquierda y personas que deseen sumarse “podrán hacer uso de un micrófono abierto para compartir pronunciamientos, denuncias, palabras de solidaridad y llamamientos políticos. Queremos que esta concentración sea también una tribuna de las luchas de nuestros pueblos, donde todas las voces comprometidas con la resistencia de Abya Yala tengan un espacio para expresarse”, detallan.
“Demostremos que frente a los gobiernos que eligen las balas y los gases, los pueblos de Abya Yala elegimos la articulación, la ternura de los pueblos, la solidaridad internacionalista y la memoria histórica. Nos querían enterrar, pero no sabían que éramos semilla. Que la consigna ancestral se haga carne en la plaza pública. Traé tu whipala, la bandera de tu organización, tus exigencias y tu voz dispuesta a romper el cerco mediático”, concluyen.




