Una fosa vacía, un dolor que no cesa

Los medios de comunicación se hacen eco cuando una exhumación consigue los resultados perseguidos, recuperar los restos de los asesinados. Sin embargo, cuando no es así, cuando no se logran localizar esos restos, cuando no se logra localizar las fosas, la noticia pasa prácticamente desapercibida. Por desgracia en este país hay más casos de los segundos que de los primeros.

Tierga, una fosa vacía. Foto: ARMHA

De ahí surgió la idea de 'Una fosa vacía, un dolor que no cesa', un proyecto que está llegando a su fin, plasmar una historia de búsqueda, una historia de esperanza, una historia de pérdida, una historia de dolor.

El fruto de este trabajo se ha traducido en el corto que se estrenará el próximo 26 de noviembre, en la Filmoteca de Zaragoza, a las 18.00 horas, dentro de la III edición de 'La Imagen de la Memoria'.

Mi profundo agradecimiento a todas las personas que han colaborado en estos meses de preparación y ejecución, compartiendo recuerdos. Comenzando por Enrique Gómez (presidente de ARMHA), con el que hemos estructurado el proyecto.

Al Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, en la persona de María Teresa Iranzo Muñío, su directora, a las archiveras y archiveros por su colaboración, por su buena disposición y sobre todo por el trabajo que llevan a cabo de recuperación y custodia de toda esa documentación tanto tiempo perdida y silenciada.

Al Centro de Estudios Borjano y al Ayuntamiento de Borja, cuyo alcalde, Eduardo Ariza, nos abrió las puertas del consistorio. Lugares donde, en el 2007, nos reunimos con los descendientes de los asesinados el 18 de septiembre de 1938, muchos de ellos, ahora, ya fallecidos.

La visita al campo donde los mataron y al cementerio de Tierga, fueron los días más duros, aquellos que nos dejaron un sabor agridulce, dulce porque recordamos la implicación de todos los que participaron en la exhumación.

A su director el arqueólogo, Jorge Angás, a Belén Gimeno, arqueóloga y antropóloga, a Teresa Grasa, cuyo trabajo fotográfico documento los trabajos, y a todos aquellos que, durante los dos fines de semana, los que duró la búsqueda, colaboraron para llevarla a término.

Voluntarios implicados en hacer justicia para las víctimas, en llevar un poco de consuelo a esos familiares que después de más de 80 años todavía siguen esperando. Que no les importaban las distancias, como Vicente que se trasladó desde Madrid, y que por desgracia ya no se encuentra entre nosotros.

Amargo, porque rememoramos que nuestra búsqueda fue infructuosa.

Luego vinieron los días de montaje, contando para las locuciones de los textos con los actores Mariano Anós y Néstor Arnas, con la profesora de interpretación Alicia Rabadan, María Arobes. La cesión de los poemas de Marisa Peña y Lourdes Fajo. Herminio Lafoz, historiador, colaborador y amigo. A todos mis compañeros de la asociación. Y, por último, nuestro mago de la imagen, un gran profesional Manuel Lorenzo, que le ha dado el broche final al proyecto.

Por Marcelino Román Redondo Chueca, mi bisabuelo

Por Mariano Redondo Sánchez, mi abuelo

Por Andrés Redondo Sánchez, mi tío abuelo

-como representación de todos los asesinados y desaparecidos de este país-

Por Julia Sánchez Castellot, mi bisabuela

Por Carmen Aznar Ruiz, mi abuela

Por Ana Redondo Aznar, mi madre

-por todas las mujeres que durante la guerra y la dictadura sufrieron, y que a día de hoy siguen sufriendo-

Cartel de la III edición de 'La Imagen de la memoria'.

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