Uno de los objetivos de los creadores del pasquín ‘Piztola’ era “el de amedrentar a los mandos que habían incoado expedientes sancionadores contra ellos”. Zaragoza en Común pide “depurar responsabilidades, prestar asistencia jurídica y que el Ayuntamiento se persone como acusación particular”. La Policía española investiga los hechos, que pueden ser constitutivos de un delito de injurias, humillación, menosprecio y descrédito de las personas.








