Tras 12 años afirmando que las laderas “son seguras” al tiempo que enterraba decenas de millones para detener sus “movimientos imperceptibles”, la CHE destina ahora “otros 50 nuevos millones, confiando” en que “no requerirá más intervenciones”. La Asociación Río Aragón exige que “se deje de tomar el pelo a la ciudadanía, se realice una auditoría pública trasparente y se produzca una retirada estratégica del recrecimiento del embalse de Yesa”.

