Les contamos que estamos liberando la Madre Tierra, que para lograrlo tenemos que resistirle ya siete años al imperio y seguir de largo; que programamos encuentros con otras luchas sin tener ninguna financiación y lo logramos; que salimos en buses o chivas a compartir nuestra cosecha con otras luchas; que en medio de todo sacamos tiempo para vivir. O, mejor, que vivir es sacar tiempo para todo éso y seguir de largo y, sin dejar de sentir el dolor de nuestros muertos y otros dolores, hacer de la lucha una vida bonita, sabrosa. Dejamos una pregunta: ¿Si cada rincón del …