La investigación judicial sobre Forestalia y la Operación Perserte salpica de lleno a proyectos energéticos clave y pone bajo sospecha el macrocentro de datos que Repsol proyecta en Escatrón. La posible reutilización de autorizaciones ambientales cuestionadas y cambios en el destino de los proyectos eólicos abren un frente jurídico y reputacional en plena transición energética.



