Amigos de la Tierra Aragón ha registrado escrito de denuncia de las obras de construcción del Parque Eólico Las Sardas en el término municipal de Farlete -Monegros-, pues a su juicio “se está incumpliendo el condicionado impuesto por el INAGA”, en cuanto que han apreciado “excesivo movimiento de tierras y trasiego de maquinaria, incorrecto jalonamiento y acopio de la tierra fértil y eliminación gratuita de vegetación natural, incumpliendo los manuales de buenas prácticas”.
Las entidades resaltan que en la declaración de impacto ambiental (DIA) se imponen las condiciones siguientes: “el promotor habrá de respetar las buenas prácticas ambientales para la realización del proyecto, pudiendo servir de orientación los ‘Manuales de Buenas Prácticas Ambientales en las Familias Profesionales’, que se encuentran publicados en la web del MITERD, para cada una de las actuaciones previstas”.
Otro de las condiciones de obligado cumplimiento hace referencia a los suelos, y advierte que “el Proyecto procurará la compensación final de tierras y garantizará una correcta gestión de las tierras retiradas y destino final. Para la reducción de las afecciones, se adaptará el proyecto al máximo a los terrenos evitando las zonas de pendiente para minimizar la generación de nuevas superficies de erosión. Con carácter previo a los trabajos, se realizará un jalonamiento de todas las zonas de obras, de forma que queden sus límites perfectamente definidos y se eviten afecciones innecesarias sobre la vegetación natural fuera de los mismos, tanto en los viales y plataforma del parque eólico, accesos a realizar y/o acondicionar, zanjas para la instalación de la línea eléctrica de evacuación soterrada e instalaciones auxiliares. La retirada de la tierra vegetal se realizará en unos 10 - 25 cm de profundidad, lo más ajustado al espesor real de suelo fértil y reservorio de semillas, que deberá ser acopiada en caballones trapezoidales de no más de un metro de altura para su adecuada conservación hasta la rehabilitación del terreno degradado. En ningún caso, la tierra vegetal deberá mezclarse con el resto de materiales extraídos para la realización de los trabajos. Los terrenos afectados serán convenientemente restaurados siguiendo lo establecido en el Plan de Restauración a efectos fisiográficos. La compactación generada por el tránsito de maquinaria y el asentamiento de las zonas auxiliares se subsanará realizando labores de laboreo superficial del terreno o subsolado. En la medida de lo posible, los nuevos viales deberán evitar las zonas de mayor pendiente, ejecutando drenajes transversales para minimizar la generación de nuevas superficies de erosión, facilitando la salida de las aguas hacia los cauces existentes”.

Amigos de la Tierra Aragón también recuerda que el Parque Eólico Las Sardas “fue desestimado inicialmente por su impacto ambiental, pero contando con las insistentes gestiones del alcalde, el proyecto salió adelante recientemente gracias a un cambio de criterio drástico del INAGA que redujo piadosamente los aerogeneradores de siete de 3 MW a cinco de 4 MW, dándose la paradoja de que a pesar de ser menos máquinas, al aumentar la longitud de pala, el nuevo proyecto tiene más área de barrido que el anterior y, por tanto, mayor peligro de siniestralidad para aves y murciélagos, uno de los más graves problemas que presenta la tecnología eólica, tal y como reflejan las bajas que causan constantemente las centrales eólicas contiguas operativas: PE Virgen de la Peña de EDP o PE Campoliva y PE Primoral de Enel/Endesa”.
El proyecto Las Sardas está promovido por la mercantil Viesgo Renovables la cual pertenecía al grupo EDP (Energías de Portugal) pero que fue adquirida este verano por la austriaca Verbund Green Power, filial de la energética Verbund AG. La obra de construcción la lleva a cabo la empresa Siemsa, del grupo Ferrovial.
Además, “el proyecto está en el aire”, pues Amigos de la Tierra y ANSAR presentaron recurso de alzada “que está por resolver, ante el Departamento de Industria del Gobierno de Aragón”, al considerar “que no se ha valorado suficientemente el negativo impacto que la instalación tendrá sobre una de las zonas más valiosas de Los Monegros por la presencia de especies catalogadas en peligro de extinción como milano real, avutarda y sisón y otras catalogadas vulnerables como ganga, ortega y cernícalo primilla”. Todas ellas en retroceso en Aragón y “que son víctimas directas de tendidos eléctricos y aerogeneradores e, indirectamente, por la pérdida de hábitat ante la construcción de infraestructuras e industrialización del territorio. La zona está, incluso, calificada como de máxima sensibilidad ambiental por el Ministerio de Transición Ecológica”.
Por otra parte, la asociación Amigos de la Tierra Aragón recuerda que también presentó en su día denuncia ante el Departamento de Medio Ambiente requiriéndole “si otorgó autorización para la apertura de una nueva pista con maquinaria pesada en el término de Farlete, a instancias del Ayuntamiento como éste divulgó en redes sociales, afectando a un espacio Red Natura como es la Sierra de Alcubierre”.




