Organizaciones ecologistas preparan una batería de recursos contra un proyecto que ya fue rechazado hace diez años, el cual consideran “descabellado y que se ha autorizado por decisión política”.
En Boletín Oficial de Aragón (BOA) del pasado tres de abril el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA) resolvió favorablemente el proyecto eólico PE Las Sardas de 20 MW en Farlete, promovido por Viesgo Renovables SL. Sobre dicho parque eólico se lee “la zona donde se pretende la construcción del parque eólico Las Sardas destaca como un área con presencia comprobada de aves esteparias, estando la misma incluida dentro del ámbito del futuro Plan de recuperación de especies esteparias en Aragón, cuya tramitación administrativa comenzó con la Orden de 26 de febrero de 2018, del Consejero del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, por el que se acuerda iniciar el proyecto de Decreto por el que se establece un régimen de protección para el sisón común, ganga y ortega, así como para la avutarda común en Aragón, y se aprueba el Plan de recuperación conjunto. La zona se corresponde con una de las áreas más significativas de presencia de las cuatro especies”.
Además de estas especies también se verían afectadas otras aves esteparias en grave declive como el cernícalo primilla y la alondra rocín. Igualmente, la zona es intensamente prospectada por milanos reales y milanos negros o el buitre leonado. Incluso últimamente la zona suele ser visitada por ejemplares jóvenes de águila imperial. Hay que recordar que avutarda, sisón, milano real y rocín, así como el águila imperial, son especies catalogadas “En peligro de extinción” y el cernícalo primilla y ganga y ortega, como “Vulnerables”. Su protección afecta tanto a los individuos como a su hábitat.
El proyecto eólico se ubicaría, pues, en una zona de muy alto valor ecológico, donde se encuentran las joyas de la corona de las aves esteparias y, de nuevo, el INAGA considera compatible el proyecto. Ello a pesar de la altísima mortalidad de aves y quirópteros ocasionada por los aerogeneradores en Aragón y a pesar de la letalidad de las centrales eólicas ya existentes en las inmediaciones PE Campoliva y PE Primoral en Villamayor y Alfajarín, “con una inaceptable mortalidad de milano real y cernícalo primilla” que los ecologistas han llevado a Fiscalía.

En el caso de Farlete la zona se corresponde con una de las áreas más significativas de presencia de avutarda, sisón, ganga y ortega. Concretamente y en relación a la avutarda, y pese a que los núcleos prenupciales y reproductivos se sitúen al sureste según el estudio presentado, estos lo hacen a tan sólo a unos 2 km aproximadamente. A partir de datos del Estudio de impacto ambiental (EsIA) presentado por el promotor y de los disponibles en el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente de la DGA, se constata que el espacio del futuro parque eólico es usado por estas aves como corredor o zona de paso entre las subpoblaciones de Peñaflor y de Farlete.
Están registradas múltiples citas de avutarda en la zona, algunas a unos pocos cientos de metros de la ubicación de alguno de los aerogeneradores previstos. Igualmente se conoce la presencia del resto de especies esteparias, en relación a las cuales el propio EsIA expresa que ganga, ortega y avutarda, utilizan la zona como área de paso, sin poder determinar si existe alguna área de cría efectiva en la actualidad. Por otra parte, el EsIA detecta la nidificación de sisón dentro de la poligonal del parque previsto, existiendo datos de su presencia muy cerca de las actuaciones diseñadas. Además, el trazado de la línea eléctrica afecta a una población de rocín incluida en el ámbito del futuro Plan de conservación de la especie en Aragón.
Para los ecologistas “la central eólica es contraria a las recomendaciones sobre conectividad de espacios naturales y de la Estrategia de conservación de aves amenazadas ligadas a medios agrarios y esteparios aprobada en la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente el pasado junio de 2022”.
“El parque eólico Las Sardas ya se rechazó por el INAGA hace diez años debido a su negativo impacto ambiental, pero el promotor volvió a presentarlo realizando modificaciones y después de que el Ayuntamiento de Farlete protestara y difundiera un vídeo, manifiestamente tendencioso, en donde algunos vecinos y el alcalde en primera persona se mostraban disgustados por la negativa de INAGA a la construcción de este parque eólico”, aseguran desde Amigos de la Tierra Aragón y Ansar.
El actual proyecto se considera ahora compatible “porque pasa de siete máquinas a cinco -con mayor tamaño de pala, eso sí- y soterraría la línea de evacuación” pero para las entidades ecologistas “el daño sobre la fauna sería permanente e irreversible y las medidas compensatorias como nidales para primillas, mejora del hábitat de avutarda o sistemas de innovación tecnológica son mero maquillaje según los expertos biólogos consultados pues hasta ahora los casos estudiados no se han demostrado eficaces. Sólo los desmontes y excavaciones para los aerogeneradores y los seis kilómetros de excavación de zanjas para la línea eléctrica de evacuación provocarían un daño irreparable en un terreno frágil de muy difícil regeneración vegetal”.
“Cabe señalar la perversión que encierra la reducción del número de aerogeneradores ya que aumenta la longitud de pala y, por tanto, el área de barrido y ésta pasa de 9852 m2 a 14741 m2 por máquina, un 50% más (de 68964 m 2 a 73705 m2 en total). Por tanto, a pesar de la reducción de máquinas, aumenta el peligro de colisión para aves y murciélagos. Pero hay que recordar que las centrales eólicas no son solo mortíferas directamente para estos animales cuando entran en las áreas de barrido de las palas sino que los efectos negativos sobre la biodiversidad causados por la artificialización del territorio alcanzan un radio de varios kilómetros en torno a la instalación por la expulsión de la fauna sensible que necesitan de amplios espacios”, recalcan las entidades ecologistas, además, “tampoco se ha valorado el impacto multiplicador sobre la biodiversidad que acarrearían las instalaciones de renovables ya en funcionamiento o autorizadas junto con el parque eólico Las Sardas”.
A juicio de estas entidades “estas decisiones de autorizar con algunas modificaciones proyectos ya desechados por su impacto ambiental que está tomando el INAGA generan dudas sobre la imparcialidad del instituto. Máxime cuando el director Jesús Lobera tuvo que desmentir recientemente en una rueda de prensa las acusaciones en ese sentido de los medios de comunicación”.
Para las asociaciones ecologistas la construcción del PE Las Sardas “sería un atentado ecológico mayúsculo dado el alto valor ecológico de la zona que es visitada cada año por cientos de aficionados a las aves tanto nacionales como extranjeros. Por otra parte el proyecto arruinaría las posibilidades de declarar el Parque Nacional d’os Monegros, un proyecto que lleva décadas aparcado”.

