Algo más de 200 personas se concentraron a las 19:00 horas de este pasado viernes, 18 de abril, en la plaza del Ayuntamiento de Benás (Benasque en castellano) para solicitar la paralización de la construcción de la telecabina Benás – Sarllé (Cerler, en castellano).
Esta concentración, una más de las numerosas iniciativas reivindicativas contra esta obra, viene precedida de otras acciones de carácter jurídico-legal, pues SOS Ribagorza, ya denunció el pasado mes de enero ante la CHE al Ayuntamiento de Benás y en febrero ante la Dirección General de Interior y Emergencias, e informa que también ha presentado ante el juzgado la solicitud de paralización cautelar de la obra por “incumplirse los requisitos legales necesarios previos” y “causar un daño irreparable si se inician en falso”.
Al finalizar el acto, y ante la nutrida participación social, un portavoz de las entidades Plataforma municipal contra la telecabina, SOS Ribagorza y la Asociación Vecinal Cerler Pico Sarllé, leyó un manifiesto en el que agradecían que “estéis hoy aquí para oponeros al despropósito de esta telecabina. Y también para solicitar con firmeza la paralización cautelar de este proyecto. Sabemos que atentaría contra nuestra cultura y paisaje, generaría más dificultades para vivir y disfrutar de nuestro municipio y, además, puede arruinar nuestro ayuntamiento”.
El proyecto “se vende como una reivindicación histórica de hace 50 años que nunca tuvo sentido”. Se intenta maquillar “como una alternativa de transporte público sostenible entre Benasque y Cerler destrozando nuestro patrimonio cultural y natural. Entendemos que es mucho mejor opción, que se arregle la carretera a Cerler para su uso por vecinos y visitantes, y se ponga un servicio de transporte público con autobuses eléctricos para cubrir de forma ajustada y eficaz la demanda de movilidad tanto en invierno como en verano en todo el municipio y sus lugares turísticos. Si es necesaria una telecabina, casi todos estaríamos de acuerdo de que sea en la propia estación de esquí, para mejorar el ancestral telesilla de Cogulla”, señalaban en la lectura del manifiesto.
Inviabilidad económica del proyecto
“La inviabilidad económica de este proyecto es patente ya que desde el año 2007 existió una autorización para instalar una telecabina, que nadie quiso asumir por no ser rentable ni necesaria”, recordaban, y añadían que “esta telecabina no ha sido defendida más que por un grupo político en las elecciones municipales y que perdió representación en las mismas. El actual alcalde, que ahora defiende el proyecto, se manifestó en contra y presentó 28 alegaciones, a través de su grupo político PP que no han sido atendidas en el proyecto definitivo. Hasta la propia Aramón presentó alegaciones a este proyecto por su trazado y tener otras necesidades de mejora de la estación de esquí”, enfatizaron.
Además, señalan que “tampoco el ayuntamiento ha querido convocar a los vecinos, aunque lo pidió la oposición, para explicar con detalle el proyecto del que no se sabemos casi nada”.
Aseguran que la telecabina “desde un punto de vista económico, no tiene ni siquiera un informe de viabilidad, es decir, se desconoce el gasto que supondrá su funcionamiento para el ayuntamiento que, una vez construido, será su gestor por un mínimo de diez años. La prueba más irrefutable de la inviabilidad del proyecto es que ni en el propio proyecto ni tampoco en la adjudicación se describe el plan de gestión de la instalación. ¿Nadie se ha parado a echar cuentas? ¿Alguien invertiría en algo así si fuese su dinero? Lo dudamos”.
“¡Qué lo paga Europa dicen! claro, pero estos fondos Next Generation tienen unas condiciones que si no las cumples te obligan a devolver la subvención, y con intereses. Os adelantamos ya que estas condiciones no se cumplen a nivel ambiental ni tampoco en sus objetivos, ¿qué pasará con la subvención? ¿habrá que devolverla cuando se intente justificar en Europa sin cumplir sus requisitos?”, se preguntan.
Por ello desde la Plataforma municipal contra la telecabina, SOS Ribagorza y la Asociación Vecinal Cerler Pico Sarllé aseguran que “no nos cansaremos de decir que esta subvención se debería haber reconducido hacia otros proyectos de interés, pero el empeño del Ayuntamiento en la telecabina ha bloqueado otras soluciones o necesidades del municipio: desarrollar la comunicación en el valle mediante autobuses eléctricos, la mejora de la carretera de Cerler y de Anciles, arreglar los Baños de Benasque, construir o habilitar un centro de día para personas mayores, potenciar vivienda protegida, impulsar decenas de proyectos familiares sostenibles, etc. Desde el ayuntamiento, ¿qué se propone? ¿patada hacia delante y a ver qué pasa? ¿aumentar las viviendas libres inasequibles? ¿su bancarrota? Total, ya lo pagaremos los vecinos a base de perder servicios públicos y aumentar impuestos”, enfatizaban en la concentración.
Pilonas de 19 metros para destrozar el bosque de la Mosquera
Las entidades sociales recordaron también en la lectura del manifiesto que “medio ambientalmente tener pilonas de 19 metros en los Escuadros, destrozar el bosque de la Mosquera con la traza y con kilómetros de pistas de salvamento que ni si quiera están previstas en el proyecto, incumplir la Declaración de Impacto Ambiental en el proceso constructivo y aprovechar este empuje para triplicar las viviendas del núcleo de Benasque, construyendo 1.100 viviendas para una mayor especulación urbanística”, conduce a que “parece que de nuevo unos pocos vuelven a sacar mucho con subvenciones públicas y los perjuicios los pagaremos el resto”.
“¿Quién se supone que va a hacer uso de la telecabina? La gran mayoría de los usuarios tendrán que utilizar el coche para acercarse a la salida de la telecabina. ¿Alguien cree que en lugar de hacer unos pocos kilómetros más hasta llegar a píe de pistas van a pagar por utilizar el telecabina, cargando además con el equipamiento y otros enseres?”, se cuestiona la vecindad de la Val de Benás.
A juicio de las entidades convocantes, “el colmo de la improvisación y el desatino es que tampoco hay parking aprobado en Benasque junto a la estación de salida. ¿No encontraron mejor ubicación tras 17 años de estudios y proyectos que un lugar que es inundable a fecha de hoy y que colapsará Benasque? Para completar la huida de usuarios, la estación de llegada está fuera del ámbito de concesión de la estación de esquí, lejos de la salida del Telesilla del Molino, desincentivando aún más su uso por los esquiadores. Y, obviamente, no soluciona el problema del transporte público para los habitantes de Cerler con Benasque por más que lo diga el proyecto”.
“Ejemplo de barbarismo típico de una sociedad desorientada”
“Observamos una total falta de estudios sobre la cimentación de varias pilonas, graves dificultades geológicas en el lugar de llegada, falta de previsión de plan de salvamento, actuaciones ante el riesgo de incendios que reconoce el proyecto, tampoco respeta la obligada distancia al casco histórico de Benasque declarado de interés cultural y así podríamos seguir enumerando un montón de irregularidades más”, repasaban en la lectura del manifiesto conjunto.
“Si no lo paramos, esta obra faraónica se incluirá en el listado de grandes fiascos urbanísticos: despilfarro, asignaciones irregulares de dinero público, proyectos faraónicos, ostentosas inauguraciones e infraestructuras fallidas, vacías o infrautilizadas. Sus restos serían estudiados en un futuro como un ejemplo de barbarismo típico de una sociedad desorientada y que únicamente se justificaba por el auténtico objetivo caciquil no explícito: el desarrollo urbanístico de suelos de titularidad privada en el entorno de la estación de salida de la telecabina con financiación pública”, aseguran las entidades cívicas.
En definitiva “pensamos que todavía es posible dejar a un lado esta telecabina que no cumple con su objetivo principal de mejorar la movilidad de los vecinos y esquiadores, y presenta graves riesgos para el futuro del municipio”.
Finalizaban el acto reivindicativo pidiendo que “no os desaniméis en la oposición a este atropello. No han dejado de querer desmovilizar a los opositores al proyecto dándolo por hecho en la prensa desde el año 2007. Este mismo viernes vuelve a salir en el Heraldo de Aragón (Grupo Heraldo-Henneo o HH) la noticia del inminente inicio de las obras. Pero la realidad, a fecha de hoy, es que ni si quiera existe un proyecto constructivo que cumpla con los requisitos que le impuso la Declaración de Impacto Ambiental y, por lo tanto, no se puede empezar a construir de forma legal”.
Ante el previsible inicio de la obra “y dado sus incumplimientos e incoherencias”, desde la Asociación SOS Ribagorza han presentado “ante el juzgado la petición de paralización cautelar de la obra antes de que se inicie. Esperemos que tras esta concentración, se abra un periodo de reflexión y responsabilidad de nuestros ediles para mantener la dignidad y la esperanza de los pueblos del municipio”.
El acto concluyó con el canto de dos de los principales himnos aragoneses, y como tales de carácter universal, uno que refleja “la esencia del Pirineo y sus gentes”, el ‘Aqueras Montanyas’, y posteriormente, el ‘Canto a la Libertad’ de Labordeta, himno nacional (popular, pero todavía no oficial) de Aragón “en defensa de la cultura y el patrimonio natural del municipio de Benasque. ¡Habrá que seguir luchando! ¡Por pueblos para vivir, disfrutar y cuidar!”.




