A juicio del Sindicato Obrero Aragonés (SOA) “la mal llamada Transición Ecológica tiene riesgos de todo tipo y condición”. Se plantea una desigualdad territorial “que refuerza las dinámicas capitalistas y coloniales, las mismas que han relegado a Aragón a un papel de proveedor de recursos -naturales y humanos- a otros territorios”, enfatizan, y recuerdan que “el trasvase y los grandes pantanos fueron el penúltimo episodio (inacabado) de esta esquilmación. Las noticias sobre el Clúster del Maestrazgo nos han amargado este verano de 2024. Perderemos biodiversidad, salud, oportunidades, identidad”.
La creación de empleo del sector de las energías renovables “es un hecho, pero no en la medida en la que una persona normal pueda valorarlo. El denominado empleo verde es pura propaganda en los municipios donde quieren instalar los macro parques de energías renovables. Se realiza con subcontratación para la construcción de las mismas y el empleo directo, el de calidad, se genera en Madrid, Nafarroa o Euskadi. Es decir, pan (escaso y duro) para hoy, y hambre para mañana y pasado. Igual que con los deseados centro de datos”, recalcan desde el SOA.
“La política extractivista tiene aliados fuertes. La DGA oferta 80.000 euros para documentar el destrozo causado por las renovables. Una ocurrencia en la línea de no actuar y dejar hacer. Se acusarán unos a otros pero al final, ni moratorias ni una adecuada ordenación del territorio. El enemigo en casa, como siempre”, afirma el sindicato.
Finalmente, aseguran que “nuestra soberanía no debe estar supeditada a ningún sacrificio”. Por ello SOA denuncia “este ecocidio planificado, apoyando todas las acciones que desde plataformas, asociaciones y demás colectivos, se están coordinando para frenar este despropósito”.

