La Asamblea Salvemos la Canal Roya detalla que “con el pedante nombre de Snow Factory, ya se sabe que lo de fábrica de nieve es una vulgaridad, la empresa Aramón nos presenta el magnífico invento de como hacer nieve dentro de un frigorífico y si no entiendo mal o mal se expresan los promotores, para después impulsarla por unos tubos soterrados hasta una distancia de cien metros, para que las máquinas pisapistas la repartan según necesidades y carencias. Sobre todo, carencias”, asevera Mariano Polanco, uno de los portavoces del movimiento ciudadano.
“Asegura el presidente de Aramón, don Antonio Gericó, que el sistema es eficiente y respetuoso, que utiliza refrigerantes naturales y que produce nieve de forma más sostenible y con menor gasto energético”, recuerdan desde la Asamblea Canal Roya.
A lo que Polanco contesta que “por más vueltas que le demos no existe eficiencia del aparatito, pues duplica el gasto energético de los sistemas convencionales. Además del gasto energético de las bombas de agua para la alimentación del sistema y la energía necesaria para que funcionen los compresores que fabrican el aerosol de agua-aire, se necesita la, nada despreciable, cantidad de energía para refrigerar un contenedor de unos 100 m3. A lo anterior hay que añadir el gasto energético para la impulsión de la nieve fabricada, por los 100 metros de tubos soterrados, para depositarla en las zonas carentes del blanco elemento. Pero aquí no termina el gasto, pues las máquinas pisapistas deben distribuir y compactar la nieve fabricada”.
“¿De verdad cree el señor Gericó que el sistema es eficiente, respetuoso, sostenible y con menor gasto energético?”
“Además, le estaríamos muy agradecidos si nos aclarase a qué llama refrigerante natural, pues es bien sabido que en la actualidad los gases para los circuitos de refrigeración más eficientes, todos proceden de síntesis química y los de menor rendimiento suelen ser CO2, amoniaco o hidrocarburos”, recalca Polanco.
“No hace falta ser un superdotado para saber la corta duración de esa nieve sometida a una temperatura ambiente tan elevada que incluso impide el funcionamiento de los nuevos y eficientísimos cañones recientemente instalados. Artilugios que nos han costado varias decenas de millones de euros a los sufridos contribuyentes aragoneses, eso sí, en beneficio de empresas privadas”, concluye Mariano Polanco, de la Asamblea Salvemos la Canal Roya.

